Monday, September 29, 2008
What If
Con la crisis financiera de US y Europa y con la caída de algunos bancos, uno se podría preguntar esto, como un ejercicio de ciencia ficción, sin ruborizarnos por sospechar hipótesis que no demasiado comprobables. Después de todo, lo único divertido en la vida es imaginar alguna alinealidad dentro de los escenarios lineales.
En el corto plazo, habría grandes corridas e incidentes en todos los centros urbanos. Los grupos que detentan la fuerza (policía, militares) sacarían provecho de la confusión. Los grupos minoritarios esperarían en sus casas tras haber hecho acopio en los supermercados de víveres, a precios insostenibles.
Con los días se volvería al trueque, primero en grupos cerrados donde hubiere alguna confianza en el mutuo bienestar (familias) y luego en ámbitos mayores (recordar las asambleas barriales del 2002 en Argentina). Toda la estructura social (escuela, trabajo, comunicación, etc) iría cayendo como en un castillo de naipes. Sólo la subsistencia tendría sentido. Muchos habitantes sufrirían grandes crisis por la falta de dos actores principales: TV e Internet. La radio es más barata y podría subsistir un tiempo más.
Los gobiernos podrían llegar a carecer de sentido si no pudiesen ofrecer alguna sensación de seguridad. La información sobre la actuación de las instituciones sería pronto algo estéril: el cuarto poder deja de existir cuando no tiene insumos (papel, banda ancha, ondas de radio). La noción de "lo que está pasando" comenzaría a ser un rumor barrial, tal como era en el medioevo.
Las instituciones de la inmediatez serían las ganadoras: aquellos gremios que ofrezcan lo básico de la pirámide de Maslow a los individuos: salud y alimentos. La noción misma de propiedad -esta casa es mía- no tendría demasiado sustento. En las zonas más fértiles y ricas de los países volverían a existir feudos donde el terrateniente usaría a la plebe como mano de obra barata a cambio de seguridad.
En el corto plazo (seis meses, un año) las instituciones paramilitares que hubieren tomado el poder negociarían su mutua hegemonía con las naciones vecinas o con estos feudos del interior. Probablemente se alzarían nuevos bloques, donde el mayor poder lo tendrían los dueños de los commodities (Brasil, Rusia) y los perdedores serían las naciones burócratas de los últimos siglos (Suiza) pues ya nada habría que controlar.
Pero claro, son meras conjeturas. Ud va al banco mañana, y la plata está allí.
O no?
Friday, September 26, 2008
Wicked guy, wise guy
First glimpse. A week ago, in Tuesday, September 09, 2008
Julio Cortázar y Roma
Pero si se tratara de cuentos cortos...
Las hormigas se comerán a Roma, está dicho. Entre las lajas andan; loba, ¿qué carrera de piedras preciosas te secciona la garganta? Por algún lado salen las aguas de las fuentes, las pizarras vivas, los camafeos temblorosos que en plena noche mascullan la historia, las dinastías y las conmemoraciones.
Habría que encontrar el corazón que hace latir las fuentes para precaverlo de las hormigas, y organizar en esta ciudad de sangre crecida, de cornucopias erizadas como manos de ciego, un rito de salvación para que el futuro se lime los dientes en los montes, se arrastre manso y sin fuerza, completamente sin hormigas.
Primero buscaremos la orientación de las fuentes, lo cual es fácil porque en los mapas de colores, en las plantas monumentales, las fuentes tienen también surtidores y cascadas color celeste, solamente hay que buscarlas bien y envolverlas en un recinto de lápiz azul, no de rojo, pues un buen mapa de Roma es rojo como Roma. Sobre el rojo de Roma el lápiz azul marcará un recinto violeta alrededor de cada fuente, y ahora estamos seguros de que las tenemos todas y que conocemos el follaje de las aguas.
Más difícil, más recogido y silencioso es el menester de horadar la piedra opaca bajo la cual serpentean las venas de mercurio, entender a fuerza de paciencia la cifra de cada fuente, guardar en noches de luna penetrante una vigilia enamorada junto a los vasos impereiales, hasta que de tanto susurro verde, de tanto gorgotear como de flores, vayan naciendo las direcciones, las confluencias, las otras calles, las vivas. Y sin dormir seguirlas, con varas de avellano en forma de horqueta, de triángulo, con dos varillas en cada mano, con una sola sostenida entre los dedos flojos, pero todo esto invisible a los carabineros y a la población amablemente recelosa, andar por el Quirinal, subir al Campodoglio, correr a gritos por el Pincio, aterrar con una aparición inmóvil como un globo de fuego el orden de la Piazza della Essedra, y así extraer de los sordos metales del suelo la nomenclatura de los ríos subterráneos. Y no pedir ayuda a nadie, nunca.
Después se irá viendo cómo en esta mano de mármol desollado las venas vagan armoniosas, por placer de aguas, por artificio de juego, hasta poco a poco acercarse, confluir, enlazarse, crecer a arterias, derramarse duras en la plaza central donde palpita el tambor de vidrio líquido, la raíz de copas pálidas, el caballo profundo. Y ya sabremos dónde está, en qué napa de bóvedas calcáreas, entre menudos esqueletos de lémur, bate su tiempo el corazón del agua.
Costará saberlo, pero se sabrá. Entonces mataremos las hormigas que codician las fuentes, calcinaremos las galerías que esos mineros horribles tejen para acercarse a la vida secreta de Roma. Mataremos las hormigas con sólo llegar antes a la fuente central. Y nos iremos en un tren nocturno huyendo de lamias vengadoras, oscuramente felices, confundidos con soldados y con monjas.
Julio Cortazar, "Instrucciones para matar hormigas en Roma" (Historia de Cronopios y de Famas, 1962).
Wednesday, September 03, 2008
Joseph Brodsky
Joseph Brodsky, "Marca de Agua" (1992).
Casi no hace falta agregar que Brodsky amaba Venecia, y que a su pedido yace enterrado allí.
Tuesday, August 26, 2008
Medida por medida
El medallero tras Beijing 2008 puede sugerir que el ganador fue China por cantidad de oros, o que fue Estados Unidos por cantidad total, o que fue la Comunidad Europea si se agrupan sus países, o que fue Jamaica con sus tres oros en relación a la cantidad de habitantes. O se puede hilar aún más fino y no hallar correlación alguna, sobre todo si se compara el medallero olímpico con el Human Development Index liderado por los países escandinavos.
Este desacople entre realidad y olimpismo es ilustrado por Fernandez Moores en su nota "La Fiebre del Oro" en La Nación de hoy. "Los Juegos, se sabe, celebran a élites deportivas, que pueden ir de los músculos hipertrofiados del nadador francés Alain Bernard a los cuerpos condenados a no crecer de la gimnasta china He Kexing, que pesa apenas 33 kilos. O a un Michael Phelps obligado a consumir 12.000 calorías diarias, nadar 70.000 metros por semana y dormir 9 horas por día. Un talentoso robot cuya vida, según él mismo la describió, consiste en “comer, nadar y dormir”.
Monday, August 18, 2008
David Lynch, la decadencia y los 21 km
Cinco minutos antes de largar mi entrenador me desliza un papel con el tiempo al cual debía correr. Ante mi mirada azorada veo un cifra digna de kenyata (salir a 4:25? yo?). el papel se autodestruye y agentes de la KGB contemplan la escena con aquiescencia. El entenador diluye todo con una sonrisa enigmática. Ambos nos estamos evaluando: él se pregunta qué tan chapita soy, yo me pregunto qué tan chapita es él. Me alejo en silencio hacia la meta, imaginando un plan de carrera a mitad de camino entre mi bilardismo y su optimisimo.
epur si muove. Salgo a 4:30 y a los 5 km estoy quemadísimo. En esos km mortales me asaltaron una serie de pensamientos negativos, que al menos me dejaron las llaves del auto. Quién tiene la culpa de esto, me decía? Lo atribuí a...
a) el viento
b) se me desató un cordón (jamás me había pasado antes)
c) me saludó una chica con un toque pitoniso ("te conozco") y me dejó atrás
d) el viento
e) perros buscaban carne humana entre los corredores
f) pensé en abandonar en el km 10
g) el viento
h) el duro entrenamiento del mes anterior.
Por el km15 me reagrupé con gente de la STAA que me fue llevando. Más perros hambrientos, más olorcito a choripan, menos incidentes memorables. Terminé boqueando, en 1h38, y me arrojé en el muro de piedra al lado del mar de pastizales. Eso es lo bueno de correr en Costanera, podés arrojarte a morir al final de la carrera sin que nadie repare en tus despojos.
En la conferencia de prensa posterior atribuí todo a la hipótesis h). Mis palabras fueron "las mitocondrias no agarraron el entrenamiento aún, son lentas". Lo que sí me pregunto es si el tipo que clavó 1h35 en una media marathon hace 3 años era yo, o era otro tipo de una película de David Lynch.
Friday, August 15, 2008
Portishead - The Rip - Live on BBC 2008
No se va a llamar mi amor, diría Charly.
Ni será jamás tema de Marley, Suar o Tinelli.
Sus ex-managers no querrán saber por qué volvieron.
Ni sus fans podrán soportar otro desengaño.
Están de vuelta con el mejor tema del 2008.
Son una Otredad, musical, y hacen juego con todo el Inventario.
Monday, July 21, 2008
21 de Julio: Día de la Indiferencia
“Si los hados tienen sus fechas antagónicas en Noviembre, por qué los mortales no deberíamos poseer algo parecido en Julio?”. Así comienza la obra “Fechas, fractales y fisonomías” del pensador Pablo W. Lugüercio, donde alude a casualidades (causalidades) del calendario y su correspondencia con el pensamiento de Occidente.
Wednesday, July 16, 2008
Partícipe necesario
Hay un antecedente. Hace veinte años solventaba mis estudios trabajando en NCR como técnico de Banelcos. Los gerentes de los bancos palidecían al verme llegar: debo haber sido el peor técnico de cajeros automáticos de la historia. A la vez me negaba sistemáticamente a trabajar los fines de semana. Pero finalmente no me echaron por ser el peor técnico ni por preferir el voley los fines de semana, sino por no entregar jamás a tiempo los informes de gastos.
No me queda mucho de aquella época: un par de destornilladores, un traje que pronto pasó de moda, las bolsas antiestáticas color azul metálico, y la indemnización que me permitió terminar la carrera. O tal vez queda algo más, esa pequeña derrota con la burocracia que se agiganta con los años.
Tuesday, July 08, 2008
Banalidades y Bradburydades
Para combatir esto, hoy encontré un librito de primaria con un Bradbury puro y duro de hace cincuenta años, mirando a esta sociedad -la de ahora- usando las palabras de Etiil -el de Marte-. Una bradburydad, vea.
"Querida Tylla: Pensar que en mi ingenuidad pensé que los terrestres contraatacarían con fusiles y bombas. No, no. Cometí un triste error.
Hay rubios robots de rosados cuerpos de goma, reales, pero de algún modo irreales; vivos, pero de algún modo automáticos, que viven en cuevas. Tienen, además, una mirada fija, inmóvil, por haberse pasado innumerables horas mirando películas. Sólo tienen músculos en las mandíbulas: mastican incesantemente unos trozos de goma...
Y no sólo eso, querida Tylla, toda la civilización terrestre es algo semejante. Y hemos sido arrojados en esta civilización como un puñado de semillas en una mezcladora de cemento. Ninguno de nosotros podrá sobrevivir. Nos matarán a todos, pero no con una bala, sino con un amable apretón de manos. Nos destruirán a todos, pero no con un cohete, sino con un automóvil (...)
Preveo que esas jóvenes brujas y esas gomas de mascar aplastarán, contaminarán, atraparán a nuestro ejército en los cines. Uno de estos días trataré de escapar e ir a Marte. Tendrá que ser pronto. Las mujeres de este malvado planeta están ahogándose con una marea de sentimentalismo, de falso romance. Buenas noches, Tylla. Deséame buena suerte, pues moriré probablemente tratando de escapar. Besos a los niños.
Llorando en silencio, Ettil dobló la carta y se prometió a sí mismo llevarla más tarde al correo del cohete."
Wednesday, July 02, 2008
Running Cadillac
Y puede ser que no todo esté perdido, y que un post en Facebook te haya alertado, y que lo que iba a ser una corrida tranquila atravesando el frío de Palermo se convierta en algo muy raro.Se sabe lo que es un mito urbano (una mentira con mucha divulgación), pero un recital sorpresa es lo contrario, una especie de happening de entrecasa propagado por vías informales . Ocurre un poco como con las SmartMobs de Rheingold, y los PacMan van auto-organizados, avanzando como zombies de Michael Jackson sobre Figueroa Alcorta. Entonces la sensación es distinta, ir corriendo alrededor del Planetario, siendo un testigo distante, mientras se escucha el recital y se trata de esquivar la horda que se lanza sobre la avenida.
A la vuelta, las fieritas que pasaron por el Rosedal dejaron perfumada la milla del óvalo. Entonces hay que revisar el concepto de LSD del post anterior. Fue una corrida estimulante, cuando menos.
Monday, June 30, 2008
El "Pequeño Corredor Ilustrado"
Es llamativo que el adjetivo "ilustrado" parece ser una autorreferencia, pues el volumen carece de ilustración alguna. Este hecho parece darle razón a los intelectuales contendientes de Lugüercio, que en numerosos cónclaves lo tildaron de "payaso arrogante". La obra tiene su origen en los vanos intentos del autor de comunicarse con el mundo no atlético, a quienes se refería como "esos malditos sedentarios".
Como fuere, he aquí parte del legado de Lugüercio, que por brevedad y hartazgo limitaremos a unas pocas entradas del glosario. La obra, como era previsible, pasó desapercibida para la crítica y el gran público.
- LSD: "long slow distance", corrida larga y lenta -en comparación con los ritmos de carrera- que es la clave para las carreras de 21 y 42 km.
- Paso: una cierta velocidad característica. "voy a cuatro " significa que se recorre un kilómetro en cuatro minutos. Esto, para el neófito, significa quince kilómetros por hora.
- Pacer: corredor que lleva un paso constante, guiando a un grupo hacia un objetivo.
- Intervalo: una repetición de cierta velocidad -típicamente en pista- seguida de un trote más lento para recuperarse.
- DNF: "did not finish", una manera elegante de decir que no se pudo terminar una marathon.
- Carboload: ingesta de pastas los días anteriores a la carrera. Uno de los momentos más gratos en la vida del corredor.
- Corredor Chapita: corredor obsesivo o compulsivo para quien la vida "es todo eso que ocurre cuando no se está plainificando una corrida, corriendo o elongando". Ver más.
- PR o PB: mejor marca personal para una cierta distancia.
- RICE: "rest, ice, compression and elevation", una suma de remedios caseros ante afecciones musculares que evita la ida al médico.
- Pared ("bonk") límite de cansancio total y sensaciones negativas que ocurre cuando el cuerpo se queda sin glucosa, típico en el km30 de una marathon.
Wednesday, June 25, 2008
Diario de un Pace-Maker II
Monday, June 23, 2008
Diario de un Pace-Maker
Para esa gente sedentaria que aún no lo sabe, un pace-maker es un tipo que va en una marathon (42 kilómetros y monedas) corriendo a un cierto ritmo predecible y constante, en aquello que los viejos maestros del secundario llaman movimiento rectilíneo uniforme. Corre con un banderín bien visible y algo ridículo -un inspector Gadget auspiciado por Gatorade- para ayudar a los corredores más novatos a llevar un ritmo parejo; de otra forma, esto después de los 30 km se paga caro.
Uno, el pacemaker podría ir más rápido, pero no debe. Dos, a veces está tentado de ir más despacio, pero no puede. Esa distancia entre el ser y el no ser es la que atenaza la existencia del tipo. No corre su carrera, sino la del resto, y se entrega a ese hecho, con la mente plagada de planillas y la glucosa en descenso.
Ahí va él, como su indiscreta banderita señalando el tiempo que lo separa entre largada y llegada. Le duele algo? Nada. Le preguntan cosas? Él responde parcamente, porque no le sobra mucho aliento. O sí, cada tanto musita alguna respuesta. Y nada de trampas: no puede ir más rápido, e ir disminuyendo a medida que el objetivo está seguro, pues eso comprometería al grupo. Abjura de la aceleración, para él sólo existe la velocidad constante.
Le preguntan, “maestro, vas a ir a 5:20 el kilómetro?” Y él responde que sí. Y lleva anotado en un brazalete sus monótonos tiempos parciales. Y tiene calor en la largada, y le pide al grupo que le ayuden a sacarse esa remera amarilla que le puso el sponsor. Y el grupo ayuda, como quien viste y desviste a un actor. Y descubre que por ser pacemaker está siempre en el centro del enjambre, y no le llegan las ayudas del agua ni al Gatorade. Y el grupo le pasa todo lo que necesita. Y descubre malhumor en la gente que pasa al final, y él les dice: “corré acá al lado” y no dicen más. Él tiene un poder que no comprende sobre el resto. Hace calor, Rosario de pronto hierve. Se tira el agua que le sobra en la nuca y se sorprende cuando el banderín roza un árbol. Pregunta, lo tengo todavía? Y le dicen que sí. Y piensa que en el km 32 o el 33, hay que acelerar un toque. Pero el camino está lleno de subidas y bajadas imperceptibles que hacen todo más difícil. Pasa las horribles rotondas del km 37 y gira hacia la barranca como un toro herido, llevando el estandarte del tiempo en su lomo.
Le puede pasar al pace-maker que haya tenido algo de gripe esa semana, y que en el km38 se diga “no puedo más” y haya pensado en pasarle el banderín a alguna otra víctima propiciatoria. Pero le queda media glucosa para pensar, y arma el grupo de tres en tres contra el viento y se pone él en el medio, y aguanta. Ellos no lo saben, pero los pacemaker son ellos, y él por un par de kilómetros es sólo un impostor llevando un banderín... pero a lo lejos, cerca del Monumento, ya se ve la llegada. Y el cronómetro dice 3:44:50, y sólo quedan unos pocos metros. El grupo finalmente llega como un ramillete marchito y húmedo, arrojándose a la meta, lo abrazan (él se pregunta por qué), le sacan fotos (pero no vieron que yo estaba muerto?) y todo termina.
Debuté de pace-maker en la marathon de Rosario.
Prometí tres horas cuarenta y cinco. Hice tres horas cuarenta y cinco.
Y fue casi mejor mejor que bajar mi propia marca.
Monday, June 16, 2008
En memoria de Marcelo
Lo conocimos en la añeja Gimnasia Danesa del central, pero la amistad se trasplantó al Newbery sin esfuerzo. Lo veíamos en complemento o en la pileta, en verano. Hace unos tres años, al ver que estaba desaparecido, le envié dos o tres mails a su casilla de Hotmail, pero nunca hubo respuesta. La búsqueda en Google fue igualmente en vano. Luego, probablemente me olvidé, o lo juzgué como otro socio que buscaba un cambio de aires. En virtud de la discreción de la amistad no pregunté mucho.
Hace un par de años me encontré con Larry -otro habitué del gimnasio-. Se abrió la puerta de una casa en venta en la calle Aguirre, y para mi sorpresa él era el vendedor. La casa estaba contrahecha y era cara, en seguida quedó fuera de tema. Hacia el final de la visita Larry me dijo "pero vos sabés lo que pasó con Marcelo, no?". Y ahí supe. Hoy, leyendo un post muy lindo de Charlotte, lo recordé y sigo sin poder creer que él ya no esté. Casi me alegro de no haber recibido respuesta alguna de su Hotmail.
Thursday, June 12, 2008
Tell me why I don´t like emoticons
Se me dirá: éste es otro de tus problemas de actitud. Yo asentiré levemente y dirigiré al lector hacia el banner de entrada. Este blog está fuera del "established order", ok? Dicho esto, pensemos por un instante en un sujeto del segmento profesional (30;45) que es un serial killer de los emoticons. Pongámonos en su dudosa piel. Por qué lo hace?
- No puede escribir con corrección, o cerrar una frase.
- Duda con la ortografía y envía la frase al corner.
- No está seguro de lo que realmente quiere decir
- No se siente libre de poder ir al fondo con sus pensamientos.
Otras anomalías: no discuto a los fundamentalistas de la "k" (no sé ké kieren decir) pero desfallezco con quienes terminan cada frase con jjejejeeje, a quienes les preguntaría, a punto de boxearlos, "de qué te estás riendo"?
Queda dicho, el camino del infierno está sembrado de mensajes de texto con emoticons
Saturday, June 07, 2008
El payaso corredor
Sumergido en la vasta obra de Pablo Lugüercio (aka “el Payaso”, aka “el último Ecléctico") figura un tratado que combina la presupuestación en negocios masivos, la cultura pop y el marathonismo –el pensador acaba de finalizar con éxito la marathon de Boston-. Es así que en uno de los primeros capítulos de la obra se sugiere la mentira aviesa a los Call Centers como medio ideal para cumplir objetivos anuales, exagerando las metas de meses intermedios para llegar tranquilos al probable bajón de Noviembre-Diciembre “tal como se corre una marathon, apurando el paso en los kilómetros intermedios”. Nada más alejado de la realidad, pues el veradero marathonista apura el paso recién en el km 30 cuando debe atravesar “el muro” donde las reservas físicas se han agotado y “se corre con los huevos”, según la desafortunada frase del citado artista.
Más adelante en su obra se indaga sobre cuál es la música que debe acompañar al atleta en su mp3, y en ese punto Lugüercio es enigmático al enunciar que prefiere “buscar las bandas intermedias, entre la L y la P”. Cita como ejemplos a Lou Reed, Madonna, Massive Attack, Miranda y Placebo –aportando más evidencia a su proverbial eclecticismo-. En cierta oportunidad se le preguntó porqué no editaba los tracks interponiendo un número y se abstenía de buscar relaciones causales entre ritmo musical y nombre de bandas, a lo que contestó: “busco la trama oculta del universo, y las marathones son como la música: voy corriendo a una semicorchea por latido de mi corazón”. Ante el silencio ominoso de los periodistas, Lugüercio espetó “acaso ustedes correrían escuchando a Abba o a Zucchero?”.
Monday, June 02, 2008
Y todos tienen esas camionetas grandes
-Tito, viste cómo viven en China?
-...?
El vestuario del primer piso era testigo del diálogo entre el bueno de Martín –cuidador, sabedor de todo, recolector de candados y secretos, y gran tifón paranoiqueante de noticias- y Tito, socio en desnudez. pero también víctima de las últimas noticias de Martín.
-Me lo contó Marcelo, el que se cambia acá, que llegó recién de ChenSén o YenSén, o algo así. Mirá que Argentina tiene sus problemas, pero yo esto no lo cambio por nada. Parece que viven en cuevas pero tienen todos tienen esas camionetas grandes como la de Tinelli viste, que te pasan por arriba. Cómo se llaman, Jumer o Jámer, no sé, bueno, esas grandes. Ah, y los que no, tienen BMW y Mercedes, pero todos negros. No compran otro color los chinos, jah.
Thursday, May 29, 2008
Tú también, Bruto?
Este post pertenece al "no man´s land" entre Snark y Otredades. Decir que Dell se subió al tren de las ultraportátiles con una lindísima laptop de 9 pulgadas de pantalla suena a Snark. Pero pensar en las "fads", en las modas que se adoptan no se sabe bien por qué motivo, en las luchas de poder entre grandes popes que hacen negocio, que muestran en la industria el carnet de machos alfa, y que tratan de mezclarse en lo cool y rentable, bueno, eso ya es una otredad.En pampas argentas la secuencia de fads fue: pool / kiosco / canchas de paddle / parripollo / cabañas en la costa / construcción de 2amb / taxi. Todos colapsando sobre la misma idea, unos frente a otros, todos arruinándose. En la tecnología ocurre lo mismo, hasta que alguien encuentra el precio justo (300 USD en mi opinión) y el diseño exacto (esta Dell es muy cool), eso significa éxito. Pero vuelvo al aquí y al ahora para imaginar que un objeto así no puede viajar en el Sarmiento ni captar Wi-Fi en la popu de Nueva Chicago. Se corren grandes riesgos como el descripto hace unos meses. No estaría mal enlazar así los fads o las laptops. Como decía Julian Barnes, "la vida es una maldita cosa detrás de la otra".
Wednesday, May 21, 2008
Onomástico
Sospecho además que en la reversión de comunicaciones y de obligaciones -familiares y amigos que llaman, trabajo que se aliviana, promesas de dulces- yace una trampa. La dispensa que se le hace a quien festeja ese día no hace más que acentuar la opresión y la amenaza de los 364 días restantes. "
Monday, May 19, 2008
Escila y Florida
Hay una analogía algo trillada: es la que se establece entre la vida personal a través de los años, y el pasaje dificultosos por caminos más o menos arriesgados. El peligro de muerte ante enemigos o los azares de un viaje –que alimenta los viejos clásicos y en particular al cine- se parece a la posibilidad de destinos adversos, aún en vidas más o menos tranquilas. La duda de Ulises frente al doble peligro de Escila y Caribdis es épica e inspira metáforas, pero el hombre común y argento no regresa de Troya hacia Itaca, sino que camina por el microcentro porteño para darse de baja en American Express. Y allí se topa con la calle Florida. Ahí voy yo deslizándome entre una muchedumbre que parece caminar siempre en sentido opuesto, y para la cual los semáforos dejan de existir. Los autos vacilan y quedan en medio: eso provoca el enojo de la misma gente, ya enardecida de antemano por otros obstáculos interpuestos -quioscos de diarios, vendedores de cuero, cambistas, mutilados, estatuas vivientes y falsos ministros-. El ruido es atronador: toda la gente habla, entre sí, o con su celular, en diferentes lenguas mayormente berretas. Los derviches de la nueva religión ofrecen dólares baratos, camperas de cuero, préstamos a sola firma o celulares, sin distinción. Los mendigos dan doble pena, la de siempre y la adicional por implorar en ese medio hostil. Un vendedor arroja al aire un jueguecito espantoso que hace un dyshhhhhh al subir. Asumo que un depredador del cretácico bramaría de un modo más amistoso.
Algún preclaro intendente la hizo peatonal hace cuarenta años y el principio estuvo bien -Harrods, la vieja y oscura Galería Pacífico de una planta, el Florida Garden y el Richmond-. Luego, arreció la fealdad y se convirtió en un no-lugar repleto de oportunistas. Ningún turista medianamente avisado debería pasear por la calle Florida, nadie debería comprar cueros alli, ningún dólar que se encuentre es verdadero: hemos logrado reunir a los peligros de Escila y a la fealdad de Caribdis en una sola calle.
Por suerte, son sólo diez cuadras, y la belleza de la Plaza San Martín provoca el olvido.
Thursday, May 15, 2008
Tuesday, May 13, 2008
Mutuas extrañezas
Todo esto explica por qué la gente opte por no reconocerse.”
("Heisenberg, y los campos de extrañeza", Pablo Lugüercio, 1971)
Tuesday, May 06, 2008
Feria del Libro de 2002
Freno ante la columna. Como cada año, la gente acude en tropel y se siente perfectamente culta en la Feria, como quien pretende excomulgarse de un año de televisión. Tal vez –meditan las masas en sus vehículos-, todo se trata de frotarse con una emulsión para curarse una dermatitis. Sigo la analogía, la Feria del Libro es un dermaglós que cura un eczema cerebral, una crema eficaz para superficies del hipotálamo –pero dámela con receta, tengo un 60%, dame una entrada gratis, pero ah los libros son tan caros, mirá JarriPoter, entonces para qué, ni patis había en la Feria, vámono gorda, vámono al Rosedal que está fenomeno-.
Esquivo la columna yendo a contramano: es la manera más civilizada que tengo de andar en bici por Sarmiento. Sólo debo esquivar otro tipo de bestias, los caballos en sus mateos (sabrá Mateo, recaudador de impuestos, habrias abjurado de proponer su nombre para esos carros de escaso folklorismo). La bosta equina se yergue adusta en montículos precisos; de algún modo esto me autoriza a tomar en contramano la calzada circular y bajar por Santa Fé. Me admiro de la nueva arquitectura bancaria, con su estética de persianas bajas que hacen más inútiles los Banelco, presas del metal. Llamen al arquitecto pero para qué, si debe estar en la Feria del Libro.
Sigo hasta el microcentro un rato después, ya habiendo dejado la bici y agarrado el auto. El tránsito hasta Nueve de Julio es fluído, y el microcentro está lleno de peregrinos bancarios. Siete cajeros inútiles en el Boston Central al unísono desafian todas las leyes probabilísticas, aduciendo un único cartel "cajeros con problemas". Me digo que debería buscarme un cartel semejante para mi persona, y le digo algo al vigilante, algo que pretende ser una ironía, pero ya no estamos ni para registrar variaciones. El tipo esperaba una puteada y se alza de hombros. En las paredes del microcentro desierto sobrevivien dos propagandas que me apresuro a anotar: "Bansud: viva el presente con nosotros" y "Citibank: donde el dinero toma vida". Sumo ambas frases miembro a miembro y me da "Libres pero en bolas". Me gusta más, en recuerdo de un estilo orgulloso, perdedor y radical.
Me estoy por quedar sin nafta y soy un elegido pues a) Hay nafta, b) Aceptan tarjetas. Miro con fruición la tarjeta de débito de mi vieja y quisiera transformarme en Savio María para poder usarla, o al menos parecer una vieja de setenta por algunos minutos. Vacilo ante explicaciones varias: "en realidad me llamo Carlos María Savio, pero claro, esta gente de las tarjetas, usted sabe". Al ritmo de la crisis tal vez logre parecerme a una vieja, y no haga falta más.
Sigo con cinco pesos.
Dos días después, camino por el microcentro con Sylvie y Daniel. Nos abalanzamos sobre un cajero despoblado de gente y de letreros adversos. Al momento, se forma una cola atrás nuestro. "Y, da pesos o no da pesos?" Nos preguntan. Nosotros les hacemos hombritos, inmunes o temerosos a cualquier contacto con seres del Planeta Microcentro. Un instante después, se descifra la trama celeste. Mi saldo es de 4.20$, y todo mi esfuerzo del fin de semana por conseguir algún cajero útil no es más que una farsa, igual que lo que ocurre en el país, igual que la Feria del Libro, pero con un viso (Visa) mayor de realidad. Mientras tanto mi gerente se enoja, Remes Lenicov renuncia y yo quiero mi capita de Harry Potter para desaparecer.
(Abril de 2002, de la serie "El país y los estas(h)idos)
Sunday, May 04, 2008
El hermano de Meteoro
En el presunto apogeo de la primera madurez sin hijos, y en la apariencia pelatus in extremis del sujeto –lo veo y creo verlo a Wainraich- subyacía una cierta modernidad, manifestada principalmente en la música dance que se escuchaba a todo lo que da los domingos a la mañana. Pero no mucho más. Nada de deportes, amigos que frecuentasen, o saludos con sus vecinos. Sólo encuentros circunstanciales con él a propósito de indeseables, valor de las expensas, búsqueda de garage o fenómenos atmosféricos. Las trivialidades nos condenan y nos hermanan a la vez.
Ocurrió que la chica desapareció hace cosa de un mes. Los hechos señalan que desde entonces el hermano de Meteoro le pregunta a sus vecinos sobre los ruidos de la bomba de agua, ya no se escucha música al regresar de la disco, y se ve su auto tirado en la puerta del duplex. La tesis pacata es que el amor pone sensible a la gente. Mi sensación es que al cruzar una frontera como la del abandono, ciertos individuos pueden rescatar alguna sensibilidad y encontrar matices donde antes no los había. Todas estas conjeturas absurdas se derrumbarán cuando la chica retorne, yo me la cruce, y le diga, solemne, “nena, me cagaste el post”.
Monday, April 21, 2008
Ashes to ashes
Se ha hablado de gestos del pasado, y de objetos desaparecidos. El episodio del humo sobre Buenos Aires provocó el retorno de un olor olvidado, y es el de los viejos quemadores que la municipalidad obligó a retirar de los edificios hace más o menos un cuarto de siglo.
En cada piso de los edificios “modernos” del Buenos Aires setentista habia una falsa puerta que ocultaba un pequeño conducto a los avernos. Era un espacio pequeño –menos de un metro cuadrado- donde los propietarios arrojaban su basura tras abrir una tapa metálica vertical de unos veinte centimetros de lado. Tirando de una manija se abría esta puerta trampa, por la que apenas pasaban las bolsas de basura. Al hacerlo surgía un olor muy semejante al de estos días; las mentes infantiles y alarmadas confundían esto con sitios infernales. Recuerdo que al arrojar las bolsas de residuos a esos pozos, era posible escuchar el paff lejano unos cuantos segundos después, en función de la altura del piso. No había evidencia de Infiernos, sino más bien de que las leyes de la cinemática se cumplen a rajatabla.
De chico no lo sabía, pero miles de avernos semejantes estaban conectados al exterior por chimeneas que asomban en las terrazas. En la práctica, esto significaba un géiser perpetuo de hollín que ennegrecía la ropa de quienes se animaban a tenderla en la terraza. Era una época rara: la gente tomaba sol hasta carbonizarse, no existía la protección solar, y probablemente no había blanqueadores ni secarropas. Imagino que entonces, en la ciudad, habría un olor semejante al de estos días. Entonces era algo común; estos días, Crónica lo señaló como el Apocalipsis.
La cruzada absurda del gobierno sería simular más incendios, atribuirlos a la gente del Campo, y ponerse a cantar a lo David Bowie:
“Ashes to ashes, funk to funky /
We know Major Tom’s a junkie”.
Friday, April 11, 2008
Apariciones
Hace un tiempo me refería en este blog acerca de los gestos que se pierden en el tiempo, por cambios en las costumbres o en las condiciones de vida. Dos ejemplos son el gesto de acomodarse los anteojos y la forma en que se guarecía la llama de la vela de eventuales vientos. Podría decirse que hay una desaparición anterior, y es la de los objetos.
Ayer estaba terminando de leer un buen cuento de Kurt Vonnegut acerca de los problemas inmobiliarios y sociales de gente que vive eternamente. En medio del desenlace apareció la palabra de un objeto precioso y perdido: un yunque. La palabra era levemente distinta (“paperweight”) pero mi cabeza fue más susceptible a la imagen del yunque. Doy un rodeo: un paperweight puede ser una bola de cristal –algo bastante feo que medra en los escritorios-, pero el yunque (en estricto inglés, “anvil”) es un objeto hermosoy absolutamente perdido.
El yunque quedó como objeto decorativo en memoria de las viejas herrerías y las fraguas. Como todo parece haber mudado a acerías industriales de modelos replicables, sólo debe haber yunques y fraguas en alguna herreria artesanal.
Podría existir la antítesis, los objetos que surgen de la nada y que generan nuevos gestos a sus poseedores, a su vez susceptibles de ser repetidos por otras personas, seducidos a la vez por las maneras modernas de los dueños de estos objetos. Qué es, sino, la tendencia de los celulares tipo “clamshell” donde se pretende tener poder sobre la comunicación al concluirla con un “clap”. Hay discusión en los foros, hay fans de los clamshell de los otros. Pero los celulares son los objetos de poder de este tiempo, y cada tanto inauguran un gesto.
Pancarta para piquete: “En este blog se defienden los pisapapeles de tipo yunque, los celulares Sony Ericsson de formato tradicional, y la aparición de objetos que inauguren costumbres, sin que esto signifique afectación de sus dueños”.
Tuesday, April 08, 2008
Bioy, el personaje
La figura de Bioy Casares como escritor y personaje crece con los años y se impone por lejos al resto en esa categoría exquisita de “escritor casi sin quererlo, en los ratos libres”. Preguntémonos si hay en estos días un personaje tan ecléctico, y la respuesta es no. Bioy era un bon vivant y un excelente deportista. Se me dirá que siempre tuvo el beneficio de una familia acomodada; tal vez sí, pero hoy en la clase alta argentina medran los personajes fashion y ajenos al talento. Pues si hace un siglo la intelligenzia porteña miraba mesmerizada el ejemplo de Europa, hoy las nuevas elites alumbradas al calor del rugby, la figuración y la Play Station sólo garantizan cierta tosquedad intelectual.
Bioy fue distinto y supo aprovechar las ventajas de su condición. Además fue bendecido en otro sentido. Nunca tuvo la presión odiosa de la página en blanco pues su propia vida le proveía de escenas y de personajes. Los personajes de un cuento ejemplo como Nóumeno, que combina lo fantástico con los diálogos costumbristas, están en su círculo íntimo. Lo mismo con cada uno de los ejemplos de Historias Prodigiosas o Historias Desaforadas, pero dejo las recomendaciones para la abundante referencia en Internet. Es igualmente interesante advertir que las referencias sobre la obra rivalizan en cantidad con las anécdotas sobre el autor.
Prefiero rescatar al personaje. Regidos por la información, en esta década somos todos espectadores. Nuestra definición social de “hacer algo” en el tiempo libre es ir al cine o mirar "Fútbol de Primera". En el trabajo la mitad de la tarea es enviar mails. Si hace quinientos años había conflicto, había que sacar la espada: hoy nuestra migaja de violencia es asistir crispados sobre el monitor a un mail enojoso. En ese contexto es que sobresale aún más la figura del Bioy-hacedor: campeón de tenis, sobresaliente en otros deportes, aficionado a los círculos intelctuales más reservados, y –last but not least- mujeriego incansable. Un día más o menos interesante en la vida de Bioy Casares comenzaba con deporte, seguía con un romance y terminaba en una cena con Borges. Subyace la implicación de que para escribir bien se necesita una vida plena: en ese caso el porvenir de la literatura es francamente negro.
Monday, March 31, 2008
Lost in Trebuchet
Puede ser que cuando el contenido falla atravesemos una pasión repentina acerca de los formatos, y nos embarquemos en ciertas obsesiones estúpidas para preservar a nuestro yo de reales preocupaciones. Puede ser. Pero veamos: la misma palabra "caracter" se refiere tanto al tipo de letra como a la personalidad. Y más: la grafología establece idas y vueltas entre lo que ocurre en nuestra cabeza - nuestra necesidad de que nos entiendan, o no- y la escritura. Y no tanto, porque ahora manda el monitor y no tanto nuestra bonita letra. Y Trebuchet fue catalogado como uno de los diez fonts seguros de la web... porque tiene buena definición en cualquier browser de cualquier PC o Mac.
Todo se complica más si se considera que se llamaba trebuchet a un tipo de catapulta originada en Bizancio y adoptada más tarde por los franceses; y aún más cuando se descubre que el tipo de letra diseñado por Vincent Connare en 1996 responde a una jodita escuchada en los cuarteles de la Microsoft Corporation . La pregunta fue "can you make a trebuchet that could launch a person from main campus to the new consumer campus about a mile away? Mathematically is it possible and how?".
No quiero catapultarme. No aún. Pero cada vez Trebuchet me gusta más.
Friday, March 21, 2008
Cajas chinas
Pero. Cuando mi entrada no está permitida, en cambio, detecto un común denominador. Lo que me enoja de ellos es reconocer precisamente mis defectos transplantados de generación en generación. Me enoja ver mis propias limitaciones en ellos, e intuyo lo que habrán de sufrir. Me sorprendo dándoles consejos de mis viejos, e intuyo cierta responsabilidad de las generaciones pasadas, como si el material genético no hubiese variado un ápice, distribuyendo cuotas partes de bipolaridad e intolerancia a lo largo de eones.
Y así estamos inmersos en las cajas chinas del material genético, que termina venciendo por goleada a todos los intentos de sociabilización. Los veo, me veo a mí y recuerdo a mis padres, todo en el mismo momento. Los cuarenta años tienen eso, la equidistancia. Y así somos tan modernos y tan medievales a la vez, a medias entre los portazos y los msg, unos necesitando correr treinta kilómetros para estar bien, y otros encerrándose en su cuarto.
Friday, March 14, 2008
El espejo y los gestos
Hay una idea muy buena de Kundera: ciertos gestos que se van perdiendo con los años. El gesto de proteger la llama de la vela del viento, algunas clases de saludos, o algo tan personal como mi gesto de acomodarme los anteojos –sin sentido al dejar los lentes tras la operación de la vista-. Qué hacen los que se mesaban los cabellos cuando se quedan calvos?
Sumo miembro a miembro ambos párrafos. Hace treinta años los hombres no se estrechaban la mano. Pasó el tiempo, y ahora el beso masculino es la norma, en todos lados -aún en ambiente de empresa, para escándalo de nuestros HLA-. Creo que el péndulo está empezando a ir para el otro lado. Esta semana vi a grupos de chico en rugby y en natación estrechándose la mano, con la misma pretendida seriedad que nosotros en los setenta. Y hoy, junto al espejo de la foto, vi una escena similar entre chicos de catorce. Los besos entre hombres son otro gesto que se está perdiendo, que se está yendo al otro lado del espejo.
Monday, March 10, 2008
Otoño
Durante los meses fríos hay un sistema complejo de calefacción que permite nadar con algo más de cero grados y contemplar desde el agua algo del mundo exterior. Imaginemos Palermo diez mil años antes de Cristo, con estalactitas, estalagmitas y algún mamuth rondando el Rosedal: eso es lo que se siente. Pero los viejos del Club son animales de sangre fría que se sobreponen, y dada la existencia del carnet de vitalicio, medran en el lugar. Se mueven con slips raídos como augustos camalotes por los andariveles del centro, supuestamente destinados para nadadores rápidos. Quedan inaugurados nuevos estilos de espalda con braceo doble –golpeando eventuales nadadores incautos, a ambos lados, que detienen su nado para contemplar el camalote agresor-. Desde fuera, los jóvenes miran con extrañeza el espectáculo. Esto, desde la galería que da a Paleta, munidos de convenientes cafés cortados.
En el resto del año los viejos subsisten, sí, hasta que mueren; pero si el andarivel está más o menos vacío queda el consuelo siguiente: nadar sin el Globo en atardeceres cálidos, la brisa rozando la cadencia del brazo que hiende las aguas, la mirada fija a través de las antiparras que busca el contorno rojo del disco que cae en el Oeste. Todo esto disuelve las penas. Y se sabe, el Otoño comienza cuando el sol golpea el andarivel Uno al mediodía y la pileta ya está casi en sombras, aguardando su destino. Entonces algo enciende el Otoño, y se queman las hojas esperando la Pascua, y afuera sigue el mundo, ya sin mamuths pero con estúpidos mails y stress.
Friday, March 07, 2008
Vincent
Hace unos tres años traté de poner en caja un tema que él estaba llevando, en una típica cruzada absurda entre áreas opuestas por el vértice. En cada encuentro el tipo lograba contagiar su nerviosismo al resto, tal vez porque su arsenal de retiradas, bombas de humo y pases de magia se estaba agotando. En tres meses no logré nada de él; una vez fui a su oficina y me tocó temblar frente al desorden de biblioratos e impresoras en desuso. La acumulación de información inútil –lo que ahora se llama infoxicación- siempre ha sido mi fantasma.
Hoy volvía de almorzar bajo la garúa en Florida y lo vi. Venía caminando en sentido contrario, dando pequeños pasos veloces. Me di cuenta que no recuerdo su nombre: mi venganza fue el olvido, tal el consejo de Borges. Se lo veía algo más pequeño y con el pelo más canoso, lanzando miradas furtivas a ambos lados. Vincent debe estar ahora cerca del retiro, pero se aferra a su cargo como Valdemar a la vida. Debió ser la lluvia o el presagio del Otoño, pero sentí un escalofrío. Uno nunca sabe, tal vez me esté engripando.
Tuesday, March 04, 2008
Paranoia al revés
Es entonces cuando se habla de los quince minutos wharholianos, de los medios, y de la capacidad del networking en la atmósfera web2.0; yo más bien llamaría a este fenómeno “fama pedorra”, saludaría a las autoridades, y daría por clasurado el acto.
Me llamó Charlotte hace minutos. Los celus crepitaban angustiosamente –a estas alturas Movistar podría vender “Buena Audición” como un producto de alta gama que causaría furor en el mercado-. Le entendí a duras penas a la blonda que en un Diario de Lanata alguien escribió algo sobre nuestros blogs. Bajé al Torrente Florida, esquivé a la Muchedumbre Panfletera (cruza entre piqueteros y recicladores de celulosa) y compré el Crítica, una especie de derivada tercera del Página 12. Leí el artículo y casi todo era cuidadosamente inexacto. Todo lo cual me arroja en la cruzada absurda de dejar todo asentado en dodecasílabos.
“Hacen bardo en un diario de Lanata /
sobre blogs tuyos y míos; es sanata”.
Saturday, March 01, 2008
Una maldita cosa detrás de la otra.
Hablaba en un inglés suave y agradable, y parecía nadar en nuestra literatura (...) Logró que la sala estallara en risas y en aplausos cuando citó la observación de Lord Chesterfield "Qué es la vida? Una maldita cosa detrás de la otra".
Thursday, February 21, 2008
Está seguro?
Siempre recuerdo esta escena de "Marathon de la Muerte" donde el Dr. Szell (un excelente Lawrence Olivier) le pregunta varias veces a Thomas (el mejor Dustin Hoffman; luego todo fue un fiasco) si "está seguro", usando un extraño sujeto tácito, antes de torturarlo.
Cuando se pierde algo valioso -o cuando se es robado- comienzan preguntas similares. "Está seguro"? No importa de qué se trata: personas, dinero, elementos de trabajo, cosas que merecen backup, etc. En particular en países lindantes con el Sowetho como los nuestros: LatAm es sinónimo de inseguridad.
Finalmente gastamos plata en rodearnos de un colchón de seguridades que jamás termina de ser completo. Nada jamás está del todo seguro, y sólo agregamos dígitos al 99.99...% a alto costo por cada nueve subsiguiente. Y esto nos hace sentir moderadamente tranquilos, con un nivel de sosiego semejante a tiempos pre-corralito.
No defiendo la postura contraria -nada disculpa los descuidos-, pero de todos modos la respuesta es no. Lawrence Olivier tiene razón, aunque al torturar a Hoffmann acaba de provocar su propia ruina. No, nada está seguro.
Thursday, February 14, 2008
Sensaciones mínimas
La raíz de este mal es fisiológico. Al ser educada en un ambiente autoritario, las neuronas de Gladys -en colaboración con iones de Calcio, claro está- dejaron de secretar neurotransmisores esenciales para percepciones sutiles de la realidad. En otras palabras, no se produce el umbral mínimo de electricidad -estamos hablando de microvoltios- para manifestar sorpresa, evitar peligros, reaccionar con humor, etc. En buen romance, las neuronas se aburren y escupen sustancias aburridas. En la pirámide de Maslow de las emociones, Gladys está abajo. Casi tan abajo como lo está Cristian, su actual pareja.
Y no es que Cristian tenga un phD de la Universidad de Boulder. Una de sus aspiraciones en la vida es emocionarse con un gol del Audax Italiano -su equipo favorito- pero eso no ocurre. Como la interacción con Gladys es cada vez más penosa, aún en detalles sobre los que no abundaré, Cristian miente para poder ir a la cancha, pero miente mal. Dice cada Domingo que se va a subir al cerro San Cristóbal, pero su abdomen habla más del pastel de choclo que venden a la salida de la cancha. Y el Audax sigue sin convertir goles, como si los arqueros contrarios se hubieran conjurado para ello. Pero Cristian no puede imaginar conjuras. Cabizbajo, regresa a su casa masticando una letanía: "ya, po, pero jugamos maaaal". Al llegar encuentra a Gladys leyendo con esfuerzo un libro de autoayuda.
Ni Cristian ni Gladys pueden tener hijos. De haberlos tenido, otra generación le hubiera pasado a la siguiente esa dificultad para manejar sensaciones mínimas. De la que nos hemos salvado.
Thursday, February 07, 2008
Barnes himself
Podría continuar siendo el que soy –que es básicamente lo que todos hacemos- y resumir en bullets de PowerPoint lo que fue la charla de ayer de Julian Barnes en el MALBA.
- Los presentadores (Quiroga, Vicente) hablaron demasiado, sobrevaloron a baja altura el vasto territorio del papelón, moderaron de un modo confuso y huyeron hacia las copas de vino.
- Barnes se mostró relajado, en el papel de bon vivant aquiesciente que renuncia a sus méritos. Esquivó la crítica a Sartre y la comparación poco feliz con Borges, y castigó tanto a los críticos literarios lejanos como a sus dos interlocutores presentes.
- Los momentos más celebrados fueron cuando declaró que un escritor es una persona “que se sienta del mismo lado de la mesa que el lector, y que va descubriéndole hechos, sin darle lecciones de moralidad”. Provocó murmullos de placer en el auditorio con frases escogidas (“me han dicho que la vida es esto; yo prefiero la lectura”) y con el recuento sutil de los pequeños azares que contribuyeron a la escritura de sus novelas.
Pero también puedo animarme a jugar un poco, y tratar de salir del PowerPoint. Allí trataría de describir la más sana de las envidias, la del lector que escucha fascinado al autor consagrado, que sabe secretamente que no será como él, y que sin embargo puede apreciar el momento en que avanza hacia el proscenio para lograr el autógrafo, coinnoseaur y cholulo a la vez. El lector habrá de luchar entonces contra la tentación estúpida de decir algo solemne o pretendidamente inteligente. Pero también puede ocurrir que en ese momento culminante, al autor consagrado le estén sirviendo su copa de vino. Y entonces el lector se rendirá a la alegría del momento, musitará “Cheers, Mr Barnes”, habrá logrado el autógrafo minúsculo y preciso, y caminará hacia la salida.
Thursday, January 31, 2008
Nuevos jeroglíficos
Son los nuevos jeroglíficos de gente apurada. Me, I´m just a lawn mower. Larga vida al buen texto.
Tuesday, January 22, 2008
Alfred Bester
Las citas de Bester parodian la política post guerra fría ("Millions for nonsense, but not one cent for entropy"). Sus personajes son nítidos, vitales, no vacilan. En "El Hombre demolido" el telépata Lincoln Powell es el antagonista del aristócrata Ben Reich ("Make your enemies by choice, not by accident"). En "Tigre! Tigre!" es Gully Foyle a quien el odio lo lleva de ser un mecánico espacial a poseer la capacidad de jauntear y de estructurar su venganza, a lo Conde de Montecristo.
Bester no posee el conocimiento científico de Clarke, ni la poesía exquisita de Bradbury, ni fue prolífico como Asimov. Más bien pertence a un Nacional B de la ciencia ficción, junto a Le Guin, Ballard, Dick, y no muchos más. En Bester, finalmente, conviven la imaginación de la mera transformación de la realidad, y a la vez, el anhelo de cierta justicia; algo que es precisamente el meollo de cincuenta años de sci-fi.
Thursday, January 17, 2008
Impostación
Los niños mostraban un entusiasmo moderado. La actriz avanzaba en la introducción de la obra, sacando muñecos convenientes de una caja: un lobo no, una rana sí. Sacó una capa roja y su voz se quebró, de un modo forzado. “No, claro que no” dijo. Sentí que de la caja había salido algo nuevo: la impostación exagerada del error, el tono de voz demasiado evidente, la transición fallida. Casi un vibrato –si hubiera sido una canción-. Lo sentí como un codazo mental que avisaba en exceso y desmerecía al público. Decidí seguir corriendo hasta el hotel.
Me quedé pensando en situaciones similares donde se exige versatilidad en la transición –en un trabajo, en una relación, en un deporte- y la respuesta no le suena genuina al espectador avezado: allí no hay vuelta atrás, y todo lo que uno diga suena a otredad.
Tuesday, January 15, 2008
Monday, January 14, 2008
Objetos pesados podrán caer de los portaequipajes
Aerolíneas Argentinas es un objeto pesado que podrá caer. Por fallas técnicas, por inoperancia ante manejos sindicales, por desidia del gobierno, por el populismo de trabajar poco. Se debe leer entre líneas que por debajo subyace la intención de que se viaje mal en Argentina -tan sencillo como eso-. O al menos, se está proponiendo de todos los modos posibles que los argentos decidamos volar por cualquier otra aerolínea, menos la de bandera.
Mientras tanto, aquí en Buenos Aires, otra hora comienza. Y en cada mail de solicitud le advierto a mi operador: "not in Aerolineas, please".
Thursday, January 10, 2008
Julian Barnes - "Arthur & George"
Arthur es ConanDoyle, creador de Sherlock Holmes ecléctico y prohombre inglés. George es un humilde descendiente de hindúes. Arthur se cree "inglés no oficial", se siente fuera de su época; George se intuye plenamente inglés, se sorprende de bromas, y niega discriminaciones. Tal como yo leo lo que quiero y rescato lo que quiere, George se niega a entender que lo ven como un hindú. Todos somos otredades.
Julian Barnes establece el contrapunto a lo largo de los años -una especie de Dos Tipos Audaces, con George haciendo de looser- y luego los reúne cuando Arthur juega a ser Sherlock y se debate por demostrar la inocencia de George en los crímenes de los que se lo acusa.
Quedan, entonces, las frases en 2B:
- "Un niño, una habitación, una cama, cortinas corridas que filtraban la luz de la tarde. Para cuando llegó a describir esto en público habían transcurrido sesenta años. (...) La puerta, la habitación, la luz, la cama y lo que había en la cama: “una cosa blanca, cerosa”. (...) Era evidente que el alma de la abuela había volado al cielo y que sólo había dejado la cáscara en putrefacción del cuerpo. ¿Que el niño quiere ver? Pues dejadle que vea. Un encuentro en una habitación con cortinas. Un niño y un cadáver. Un nieto que, al adquirir memoria, ya había cesado de ser una cosa, y una abuela que, al perder los atributos que el niño estaba desarrollando, había vuelto a cosificarse. El niño miró; y más de medio siglo después el adulto seguía mirando. Qué significaba en verdad una “cosa” -o, para decirlo con más exactitud, qué había ocurrido cuando se produjo el cambio tremendo que transformó algo en “cosa”- habría de ser de capital importancia para Arthur."
- "Empieza a tener una imagen geométrica de sí mismo, empieza a verse en el medio de un triángulo. Sus vértices son las tres mujeres de su vida, los lados los barrotes de hierro del deber."
- "Y un día Touie muere. Hace trece años que cayó enferma, nueve que conoció a Jean. (...) Recuerda su sonrisa y su bondad, pero también recuerda que han transcurrido años desde que se puso la mano en el corazón y juró que la amaba. No sólo desde que apareció Jean, sino también antes. Ha amado a Touie cuanto ha podido, considerando que no la amaba".
- "Y en aquel momento le asaltó la comprensión de que todo el mundo iba a morir (...) Aquella mujer con la sombrilla moriría, y su madre, a su lado, moriría antes, y aquellos niños morirían más tarde, aunque si había otra guerra quizás morirían antes (...) Pero cuando uno está en Hyde Park una tarde calurosa de verano entre miles de seres humanos, era menos fácil pensar que aquella cosa intensa y compleja llamada vida sólo fuese un azar acontecido en un oscuro planeta..."
Tuesday, January 08, 2008
Febrero de 2010 - La batalla de los Viejos (V)
El idiota de turno de la entrada pretendía que ambos bandos mantuvieran el orden en su encontrazo. Cualquiera sabe que las peleas no saben de orden: ocurren justamente cuando la gente se harta de ese mismo orden. Los dos grupos pasaron prestamente por encima del guardián de la entrada, como dos colores que se fusionan, desde afuera la turba celeste-macrista de los ex Guardias Urbanos -los ahora Gordos Cyan-, y por el otro los viejos tostados hasta el cáncer, con slips en furioso rojo, a lo Tim Burton. Se midieron por unos segundos, y aquellos que se sentían más observados -no necesariamente los más valientes- comenzaron la pelea. Los viejos arrojaban camastros y reposeras desde la improvisada trinchera de la caseta de los guardias; los Gordos Cyan cargaban con bastones. Los socios contemplaban, y de vez en cuando, sacaban fotos. Las viejas que jugando Burako intentaron filmar con una cámara VCR del '92 que había quedado sin batería. Alguna se volvían, desalentadas, hacia la clase de elongación que estaba por comenzar o hacia el juego de Scrabel en la pileta, pautado para las 17:30.
Las escaramuzas eran lentas, y espaciadas. Los colores no se fusionaban del todo. Para cuando llegaron la prensa y los Amigos del Lago -un poco para hacer bardo, otro poco para ganar unos metros del terreno ante futuros juicios- había heridos de ambas partes, y algunos viejos se acercaban con cerveza para calmar los ánimos. Los reporteros emitían en directo intentando la consonancia de efectos: gente con aspecto presentable ante las cámaras y viejos que no hicieran gestos obscenos por detrás. En el fondo, era imposible: los viejos se cagaban de risa y pedorreaban ante cualquier circunstancia. Los reporteros meneaban la cabeza, disgustados: -Con estos viejos no se puede laburar.
Wednesday, January 02, 2008
Dirección de email compartida
Hace poco rompió una pareja de queridos amigos, que tenía la particularidad -entre muchas otras- de compartir la dirección de email. Algo aberrante, algo similar a pasearse desnudos por la plaza principal del pueblo durante el medioevo. En vez de la exhibición pública de partes pudendas, ellos iban por la vida compartiendo sin pudor los bits, y mostrando los contactos en común.
Al separarse, ella cruzó la barrera. Lo primero que hizo en su nueva soltería fue enviar a todos sus amigos su nueva dirección de email. Lo hizo desde la vieja dirección: esto hace al ex novio un partícipe necesario de este rompimiento virtual.
No es el primer caso de este tipo. Sobreviven algunas parejas offline para quienes la implicación compartimos todo => también compartimos el mail es cierta. Pero no: el compartir el email no garantiza la fidelidad, de la misma forma que usar el default de cuentas separadas no garantiza la infidelidad.
Si quieres a alguien, déjalo libre. Sobre todo en el online.
PD: la imagen no me satisface enteramente para ilustrar esta rara otredad, pero me gustó lo suficiente como para mantenerla.
Wednesday, December 26, 2007
Fronteras
Ríos, montañas, caminos y hasta puentes entre países. Puentes que no debieran ser ocupados bajo ningún motivo. Cercas entre campos, sugiriendo propiedad. Sistemas magnéticos que restringen el acceso de gente a clubes o eventos. Condiciones de Von Neumann y valores de la función al cruzar un cero, en matemáticas. Fortachones en las puertas de las discos. Fechas que son mojones entre distintas etapas... y cómo no, finales de año.
Todos estos ejemplos son alguna clase de frontera. Algo ocurre antes o después. No es lo mismo más acá que más acá. La función está "bien comportada" o se va decididamente al infinito. O pertenecés y entrás, o el pato vica te emboca. No es lo mismo. Me gustaría conocer en algún viaje, por caso, la Muralla de Adriano -el sitio en Escocia hasta donde llegaron los romanos antes de rebotar una y otra vez-.
A punto de cruzar la frontera del 2008 me dió por pensar en otros casos, y creo que la mayor violencia se da en los casos sociales donde está inmersa la noción de propiedad. Pues en el resto de los casos, el tiempo, el espacio y las matemáticas pertenecen a todos. Me quedo pensando entre los jazmines en otros ejemplos.
ADDENDUM: la última frontera es la superficie de separación entre las personas, su piel. Por eso cada cultura construye rituales complejos para permitir tocarse, por eso tantos vaivenes y pautas en torno al sexo -y no en torno a la respiración, por caso-.
Friday, December 14, 2007
Contra el Spam Navideño
Tuesday, December 04, 2007
Música para aeropuertos
Y otra vez es ese estúpido papel que nadie leerá, esa versión desganda de mí mismo en blanco y negro. Sabedor de su inutilidad, mi Cruzada Absurda de Diciembre es decorar esos formularios con cifras y letras absurdos. Llamo a los viajeros a la rebelión: si nadie lee eso, porqué no completarlos con arte? Domicilio? "Gran Apart La Oquedad". Propósito de su viaje? "Engrosar las arcas y aumentar mi tedio". Podríamos alegrar las esperas del avión eligiendo las mejores frases.
Y allí vamos, corriendo por llegar primero a Migraciones y luego -o después, según se mire- a revisar el equipaje, y que algunas veces pasemos indemnes y otras veces nos saquen el cinturón. Pero esto tiene sentido, si hasta merecemos ser castigados.

