Wednesday, October 24, 2012
Teorías capilares en Dumbo
A esta altura pocos lo tendrán al Payaso Lugüercio como un mero futbolista. Nada de lo humano le es ajeno, salvo el kirchnerismo -ante el cual retrocede espantado-. Los pocos seguidores del blog recordarán sus teorías . Con el futbol cuántico el Payaso inauguraba nuevos merecimientos futbolísticos. Con sus ideas sobre Uruguay, o los marathones definía grupos humanos. Y con los piqueteros K en las cenizas o la Yanificación del País había anunciado el porvenir. Más que un dudoso puntero izquierdo con bajísimo promedio de gol, era el Pitoniso de La Plata.
Tras un efímero paso por Racing y Arsenal, había firmado un acuerdo muy libre con el Saratoga Brooklyn, un equipo de tercera división de allá. Cobraba no por partido jugado, sino por gol convertido. Las matanzas con los compañeros en el área eran ya épicas. "Es un final digno" me había anunciado por teléfono.
Logramos una mesa decente en el One girl cookies, lugar a mitad de camino entre declaración de principios adolescente y géiser de homosexualidad. Dice el bueno de Elvio Gandolfo que hay gente que empieza a despedirse ni bien llega. Lugüercio hizo algo parecido, apenas nos habíamos sentado cuando me dijo que los tiempos se estaban acabando allá.
Otoño en Brooklyn es una época exenta de paranoias. Las hojas mudan de color en Prospect Park, la gente espera su Halloween en cómodas cuotas, las elecciones florecen en TV. El "allá" del Payaso era la Argentina, un lugar donde el poder pacta con la prensa titulares fulminantes cada diez minutos. Un Maelström político continuo pordía, un descenso a los infiernos sin Beatrices, una eterna posibilidad peor cada mañana. No, yo no sabía lo que pasaba allá, y de momento no quería saberlo.
"Todos los que se equivocan tienen bigote o barba; Kicillof es la excepción pero tiene patillas, Néstor les dijo en 2003 que había que volver a los setenta, y ellos no pueden diferenciarse." Le retruqué con la frase de Perón y los imberbes, pero el Payaso estaba sacado. "Cada día destruyen un par de industrias, son errores infantiles, me fui, la AFIP me dejaba cartas, me sacaban los dólares, no aguantaba más". Ante mi sorpresa se pidió una cookie de fresa.
Yo le quería preguntar por el gol de Messi a Chile y olvidar, pero me dejé llevar por esa vana necesidad de tener razón. Argumenté que hay pelados eficazmente idiotas. Si hasta la misma presidente se había referido hace poco a Cavallo y al ministro español, notorios calvos. El Payaso desestimó mi intento. "Vos no sabés. Te fuiste hace mucho. Es como si se les metiera el pelo para adentro y no pudieran pensar. Y siempre con la moralina, hablando con mayúsculas, cuando en realidad están choreándose todo". Abundó en Sileonis, en Fernandez, en Garrés. "No, el hermano, Nidia no, ella se depila; es boluda, nada más". En su cosmología, Abal Medina era un contraejemplo extraño. "Tratan y tratan, pero al pendejo no le crece el pelo; no tiene la culpa, es genético."
Al fin de sus alocuciones siempre había esperanza. Pero no, Lugüercio me miraba con un asombro fingido, a lo Gustavo Bermúdez, en silencio. "Va a reventar como un sapo la loca esa, y los barbudos van a tomar el poder. Y entonces? Y entonces?". Hizo montoncito. En algunas mesas nos miraban.
Tanto peor, pensé. Mi café ya estaba frío y la bicicleta me esperaba amarrada, ya a la sombra. Tenía que ir al Book Court de Brooklyn, tenían copias autografiadas de un libro nuevo y malo de Martin Amis. Me despedí del Payaso haciéndole el gesto universal del "7 a 0" que habitualmente lo hace sonreir. No hubo caso. Me fui pensando que en su locura esta vez no habia genialidad, sino el letargo del apego excesivo a la realidad.
Wednesday, September 05, 2012
Mandelstam
Ossip era un sincericida. No podía evitar decir lo que sentía. La foto nos da a entender que terminó mal.
Su historia es algo más específica y siniestra. También está descripta con mucho vuelo en el cuento "Mandelstam" de Elliot Perlman.
Mandelstam vivió en el San Petesburgo posterior a la revolución rusa. Penó por escribir poemas perfectos en momentos en que sólo había que callar. Pues la Rusia comunista era algo a lo que nuestra pobre Argentina no puede evitar parecerse cada vez más.Y si bien fue torturado, el verdadero suplicio para Ossip era tener que ser alguien distinto de quien era.
Mandelstam escribía cosas así de perfectas:
"I was only in a childish way
connected to the established order
I was terrified by oysters
and glanced distrustfully at guardsmen
And not a grain of my soul owes anything
to that world of power
However much I was tortured
trying to be someone else".
Y esto es tan bello que no hace falta mucha explicación más. O tal vez lector, debas leer el banner más arriba, y entender cuál es el fin que guía a este blog hace una eternidad de seis años.
Wednesday, May 16, 2012
Un zombie no es un K
Me pregunto por qué no veo policías y sí barredores. También me pregunto quién habrá diseñado las veredas: si el espacio de tierra alrededor de los árboles fuera algo mayor, no habría inundaciones y las hojas podrían amontonarse allí y cumplir su ciclo natural. Me pregunto por qué no veo zombies caminando por las calles. Podría haberlos. O podrían ser huestes K luego del Gran Fracaso Nacional buscando sus Planes Trabajar. Pues qué ocurrirá cuando no haya dinero de la soja o de YPF para pagar reelecciones, subsidios o meramente votos?
Hace poco leí una interesante teoría matemática sobre zombies. Me gusta el título, los autores tuvieron la audacia de mezclar matemáticas con Sci-Fi. "When zombies attack!: Mathematical modelling of an outbreak of zombie infection" es el título. El artículo tiene ritmo y es tan divertido como el falso paper de Sokal y el revuelo que causó en la Academia. Hicieron ruido en la conferencia donde presentaron el paper. "Hey, no somos tan nerds", habrán dicho. Pero son de Ottawa, una sociedad ordenada, un Maslow sin fisuras. La mayor preocupación es el frío y la tristeza. Un zombie, de mañana temprano caminando sobre las hojas sin cerebros alrededor: eso es frío y tristeza.
Hay gente que se ofende cuando uno se ríe de la Ciencia. Es gente "rigurosa". Que tan malo es entonces cuando un gobierno se ríe de una sociedad, entonces. Ejemplos: cuando se dice que no hay que trabajar, o no se controla la inmigración ilegal, o no hay leyes penales, i se controla la comunicación del estado de un modo stalinista. También cuando se defiende a los Boudou o a los De Vido, en suma, cuando se distorsiona la realidad: los trenes no chocan, las empresas se confiscan y los dólares no existen al cambio oficial. Estas ideas han florecido en la Argentina en los últimos años. Y uno se ha encontrado que hasta conocidos o amigos se dan vuelta. Incluso se comparten claustros o clubes con ellos. Sonríen, parecen buena gente. Pero también son la claque en los ámbitos del poder, y les va muy bien en sus negocios. La AFIP no los persigue y les dan dólares para sus viajes. A veces retrucan "Y a vos qué, te gusta Macri?". No, a mí no. "Y qué, por lo menos nos ocupamos de los pobres" Les dan casas que no sirven, con sobreprecios de Shocklender, buscando votos a futuro. "No pasa nada con Boudou, además en todos los gobiernos roban". Pero yo les hablo de este gobierno, de cosas que ocurren hoy, aquí. No en un paper canadiense.
Pero olvidemos mi enojo, como quien olvida la Constitución. Me preguntarán tiernamente por las matemáticas. Según el paper, hay tres poblaciones en conflicto, los zombies (Z), la poblacion susceptible de ser infectada (S), y los zombies eliminados -que pueden regenerarse al tiempo- (R). Tres ecuaciones diferenciales con ciertas tasas de crecimiento. Debo explicar la analogía? Si dijera que los K son zombies el chiste perdería su gracia. Sólo diré que en el paper la conclusión es que la población no infectada debe mantenerse en cuarentena y "atacar en corto tiempo". Notemos que los zombies también "van por todo" y extinguen los recursos del sistema. A esta altura creo que el bueno de Néstor había sentado las bases zombie-fundacionales antes que Roger Corman o George Romero. En todo caso queda claro que los K son la población Z del modelo, y van convirtiendo a actores con menores luces. Enumeremos: agitadores, bloggeros K, espectadores de 6-7-8, votantes que reciben menores prebendas, fanáticos de bajo fuste. Así, en la vida real la población S se va entregando pues "hay que pagar las cuentas". Nos pasa a todos. Pero ocurre algo bueno: a diferencia del Sci-Fi, cuando un K fenece (por causas naturales o mera suerte) no resucita.
Me dirán que extiendo mucho la analogía. Que soy un soñador. But I´m not the only know.. En el blog de Financial Times recogen el guante, lo llaman Zombie Maths y lo aplican a corridas cambiarias y a crisis de distinto tipo. Y ponen en guardia al público con la advertencia de que "el único remedio es un ataque masivo y sincronizado". Viniendo de ellos, lo tomo como un keynesianismo moral, una especie de "no nos dejemos engañar por nuestros ex-amigos K".
Trato de pensar por qué me molesta tanto la difusión K? Creo que es su pretensión de santidad lo que más me molesta. Menem sabía que era Menem, no nos vendía otra cosa al subirse a la Ferrari, y robaba de igual modo. Con los K siento que efectivamente se me acerca un zombie y me trata de convencer de que él es bonito, que el Clarin es malo y que habrá un Cerebros para Todos. Pero todo es una mentira. Un policía es más necesario que un barrendero. Hay que educar a la gente para que sepa que no todo es comprar el celular y el LCD. Hay que dejar a la Justicia (por más mala que sea) hacer su trabajo. Déjennos pensar de manera independiente, que no seamos barridos como hojas por no ser complacientes con cada nueva locura.
Igual, no todo es tan terrible. Un zombie no es un K. Sólo quiere tu cerebro, no te exige reivindicaciones históricas, ni le espera una interna con el peronismo sindical. Y hasta tiene el encanto de que nos recuerda la estética ochentosa de Michael Jackson.
Monday, January 02, 2012
Pamuk, Matilde, y la Argentina

Pamuk estuvo en Buenos Aires. Intenté ser uno de los afortunados en entrar a la conferencia del Malba, pero no tuve suerte. Traté de seguir los acontecimientos desde el monitor del hall. A los cinco minutos, Matilde -la presentadora- me desalentó con su intento de mostrar que ella era la que debía brillar, y no el poseedor del Nobel. Eso, y que había que hacer las compras de Navidad, me empujó a la salida.
Como a menudo sucede, no hace falta ser testigo directo, sino estar invadido del suficente contexto. Me fui recordando mis lecturas del "Black Book" y leí posteriormente sobre esa cierta desilusión del autor sobre aquello en lo que se convirtió Buenos Aires.
El mismo libro tenía la respuesta, sobre los maniquíes turcos, pero también sobre nuestros ciudadanos: "Once upon a time, they had lived all together, and their lives had had meaning, but then, for some unknown reason, they had lost that meaning, just as they’d also lost their memories. . . "
Que seamos capaces de darle significado a nuestras vidas es mi deseo (?) en estas fiestas (?).
Thursday, December 22, 2011
Navidad
No me verán vestido de Santa Claus,
Pero haría un excelente Closs-golpeador
Mis renos tienen problemas de actitud
Hacen huelga y entorpecen mi trabajo
Reparto en las casas miradas lacerantes
No hay sombra de regalo en mis alforjas
Y no es que desee el mal, para nada;
Sino que desconfío de todo lo masivo.
Wednesday, October 05, 2011
El Nacional Wachiturro
Vivo acá cerca, a la vuelta del Nacional Wachiturro, desde hace tiempo. La gente me pregunta cómo es que sé tanto, como es que escribo, cómo que sé en qué año estamos. Soy de los Nestoncios, les digo. Y la verdá es que en el barrio todos somos Nestoncios, ésa es la única manera. Y miren, estoy acentuando las palabras, ustedes vagos sepan disculpar. Queda mal, me miran raro, yo acá con el lápiz y el papel –se acabaron las Laktoks-. Además en este Año Dieciocho después de Él, o 2021 como se decía antes, ya somos menos los Nestoncios, porque por acá está lleno de Kristinos. Ellos tienen la plata y la falopa.
Estamos en la Favilla que rodea Cañuelas, que pertenece al Gantrigulo de la Pampúmeda. Los Viejardi le decían el Triángulo entre Buenos Aires, La Plata y Rosario, antes de que viniera Máximo a poner orden. Acá había espacio, me dicen, y yo pregunto espacio dónde? Debajo de las autopistas? En la Favilla estamos tranca, perdón, estamos tranquilos. Lo dije? Estamos en el Año Dieciocho. Ahora está Máximo, pero no sé más. Hay un montón de canales en la tele, pero no sé más. Pregúntenle a los que viven ahí tirados. Alguien sabe algo?
Algunos dicen que no hay que robar, que hay que trabajar. Después de Néstor vino Kristina, y después vino Máximo, y ahora hay Guerra Charrúa, y esto se complica porque en unos años hay un Mundiale. Se dice así, no, Mundiale. Pero la gente de la Favilla chorea. Digo, roba. Es la única forma de vivir, dicen, desde que se acabaron los Plane, y vale el “robo salarizado”. Te chorean un Plan, esto está bien, y por arriba de eso está mal. Yo tenía una maestra, Rosario, que me preguntaba “Negrito, qué vas a hacer cuando seas grande?” Me lo preguntaba cuando nos daban las primeras Laktoks (las dos veces con K, era así no?) del plan Konektar. Los pibes le contestábamos “vamos a chorear” porque no nos importaba mucho el resto. Todo esto, antes del robo salarizado, de la soja, las autopistas, y el Gantrigulo. Cuando había noticias, cuando te avisaban cuando venían los Mundiale.
Tengo 25 años, les dije, y cuatro bepis. La maestra Rosario del Nacional Wachiturro era copada, nos dejaba jugar al Kounter o escuchar kumbia y con eso se nos iba de a poco la pila de la Laktok. En la escuela no había enchufes, así que nos dejaban así. Nos mirábamos todos al rato, y alguno siempre pelaba falopa. En los recreos valía, igual que ahora el robo salarizado. Ojo, afuera del GranTri Gulo no se afana, porque vienen los Federales o los Charrúas y te cortan los dedos, o te dejan sin pepas o sin Mundiale.
Como escribo dicen que soy viajado, como los Viejardi, pero yo nunca salí de acá. Dicen que la Pampúmeda es rica en vegetales y minerales, aunque la soja barrió con todo. En las paredes dice AiKe Laburar y me parece que es lo que decía la Rochi, y barremos el polvo. No llueve mucho. Pedimos monedas por barrer, laburamo lo pibe. No choreamo como los Kristinos. Esos pibes tienen gasoil, se van de la Pampúmeda a Lotrolado, a BandoRienti, se cagan a tiros con los Máximos o con los Charrúas. Pero cada tanto hay Mundiale, y eso nos une a todos. Somos el mejor país, la gente se muere por venir acá. La gente de Luropa, esos rubios putos.
Hablando de la Rochi, buena mina era, medio ortiba sí. “Hay que estudiar” decía, pero bien que mandaba mensajitos por teléfono todo el tiempo. Cuando se armó la joda entre Nestoncios, Kristinos y Charrúas, piró para Uruguay. Pero es todo lo mismo, me dicen los que pudieron volver del Puente, sale caro. Tengo 25, les dije? Rosario nos decía que las pepas hacían mal a la cabeza. Ella decía, como la pared, Aike Laburar, ni fumaba, pero tenía muchos gatos, se gastaba todo en comida para gatos. Una vez le pregunté si era tan ortiba, que ortibeara a las Laktoks. Que dijera que estaba mal. Como nosotros ahora, que denunciamos y cagamos a tiros a los Kristinos. Ella me miró, y mostró la Laktok. “Un negocio, como la soja, pero no se puede hacer nada” me dijo. Nada más. Y me decía que el problema eran los wachiturros, que eran los raros entonces. Ahora, todos somos wachiturros. Los Nestoncios, digo. “Me conformo con vos sepas dividir”. Y yo sabía, yo era rapidísimo en eso, hasta podía dividir por cuatro. Una pepa para cada bepi, cuatro.
Ahora el Principe Máximo gobierna desde Río Turbio. Le gustaba el nombre del lugar, dicen. No se lo ve hace años, lo mismo que a la Reina Madre, que está oculta por los Kristinos. Pero el Nacional Wachiturro es lo más grande que hay, vienen los negros Hermanos Latanos a estudiar, hermano Colombiano, hermano Venezolano, los que también juegan Mundiale. Dicen que allá no se educa, que el Gantrigulo es una Esesión. Yo creo que la Maestra Rosario era una Esesión, y hasta salió en las noticias. Pero le decía señor, el Nacional Wachiturro, es el mejor, y hasta cumplió la Norma. Llegó a tener una Laktok por alumno, que es lo que decía Él en el año Cero. Está escrito, "cumplir las normas de Teknópolis", eso.
Hoy cumplimos. Cursan tres pibes ahora, y hay tres laktoks. Cuando entren los cuatro bepis al Nacional veremos cómo cumplimo la Norma. Habrá que chorear. Pero qué quiere, señor, los tiempos son malos, pero todo mejora con los Mundiale.
Wednesday, May 11, 2011
Intermezzo atroz
Esto me lo dice el Payaso, sacándose cada tanto el jopo a lo Bermúdez que lo atormenta.
-Todo me alarma, me pone mal. Desde que empezó el año que está todo mal.
Hasta aquí el almuerzo en U Comodo Vostro venía bien. No siempre el plato del día son spaghetti con salsa de broccoli y panceta, y el almuerzo tardío en Chacarita parecía el mejor preludio para una siesta.
Le pregunté si tenía algo que ver el hecho de que él ya no fuera más titular en Racing.
Hizo un gesto con la mano, me dijo que no.
Dame ejemplos, le pedí. Y él empezó.
-El césped de la calle Jorge Newbery contra el cementerio de La Chacarita -parte del Trapezoide Infernal- está llena de basura infinitesimal (migajas de plásticos y CD, residuos de villa, micro material industrial) que nunca nadie levantará. El caos del tránsito en Buenos Aires es tan atroz que ya es común estacionar en doble fila, y el desconcierto es tan grande que no hay multas por esa razón. La gente habla mal. Los periodistas en radio y TV hablan mal, todos los subjuntivos ya son meros condicionales. Chiche Gelblung tiene razón. Esto es grave, pero lo repito: Chiche Gelblung tiene razón. La mayoría de los padres mataría a sus hijos. Moyano nos deja sin combustible para apretar al gobierno y conseguir más poder, y los playeros de las estaciones de servicio ni siquiera pueden poner el cartelito de "no hay nafta". Nuestros amigos se venden al gobierno de turno sólo por tener algún negocio con ellos. Las chicas usan polainas y botas de cuero en este Otoño de veinte grados promedio, y no te miran: miran a su celular. Los chicos, en particular en Palermo, son todos gay. Sábato se muere justo antes de los cien, sin que yo lo pueda devolver su cartita. Y lo peor, me acabo de enterar que el que tiró la bengala en el recital de La Renga se llama Fontan... y el cantante de Callejeros, de la masacre de CroMagnon... se llamaba Fontanet. Te das cuenta? Te das cuenta?
Hubo una pausa. Levanto la cabeza de mi Carcassone -era todo lo que podía pagar- y el Payaso me miraba fijo, como pidiéndole que le pusiera orden a su pequeño universo racinguista. Le pregunté si veía alguna conspiración universal en todo esto. Pensé en Roma, y en esa noticia sobre el pronóstico del terremoto para hoy.
-No, me dice. No es paranoia. Es así. Es entropía pura, la tendencia es el desorden, y que todo empeore. Todo esto...
-Y que Hauche y Bieler sean titulares en vez de vos?
-No sé... bueno, puede ser.
Afuera del restaurant pasó una atorranta, y la entropía disminuyó un poco.
Tuesday, October 05, 2010
Yanificación y después
Hay tres ámbitos que se entremezclan estos días, como esas esferas diabólicas de la mala película de Sci-Fi “Event Horizon”. La primera esfera se refiere a la interacción cotidiana con la gente. Me interesan los cambios en el lenguaje cotidiano, y anoto conmovido esta lista de ítems, sin orden particular: las afirmaciones se reemplazaron por “dale”, la vacilación por “ponele”, la adjetivación en exceso se combina con sujeto tácito y todas las frases adquieren doble sentido - “este año le entro a cuanta (carrera) chica se me cruce”-. Me interesa algo menos el uso distorsivo de posesivos, que revierte la carga de la acción (“me viste esa película?”) y la forma en que las mujeres de treinta vocalizan como perras en celo, o se operan como si la mueca del alma debiera reflejarse en el rostro. Me desespera, finalmente, el estilo desganado de los casi varones en Chacalermo, que arrastran las palabras y carraspean, y dicen “m´tendés?”, se compran zapatillas cool con deditos, y dejan flotando en el aire su duda perpetua de uf, dejar a mamá y emanciparse a los uf, treinta y siete.
En una segunda esfera, más allá de los diálogos y del país Fort hay un país Yan donde la gente se entierra cada semana en una ciénaga distinta, para paranoiquear acerca del caso particular y no discutir el caso general. A la hora de pensar y debatir en cada edificio se libran batallas menores pero importantes: Vecina 1 habla de “su seguridad” y de que “en su lista de prioridades no entran las ratas”, pero huye de los problemas reales del consorcio. Vecina 2 es falsamente artista, y nos sacude a toda hora con ritmos étnicos impropios, en nombre de un arte que espero no esté subvencionado por un gobierno claudicante. Vecino 3 es reciente esposo y todas las noches pac, pac, pac aplasta milanesas y mira fijo el ténder mientras su esposa mira la tele (“mirá, de nuevo Romina Yan”) pero él pac, pac, pac deja finitas las milanesas y nadie le avisó que se puede pedir en el comercio un corte más fino. En fin, la excesiva yanificación del país se debe a “la extensión del ámbito privado en los medios masivos”. Y me acabo de citar a mí mismo, autoproclamando mi autoridad en la materia, con la fuerza de quien achata milanesas para lograr el coito mensual. El fenómeno parece potenciarse cuando el acontecimiento pertenece a algo que hemos visto desde pequeños, y que esto “nos sumerge en un plural de amistosa concordancia”, y lo hice de nuevo, me cité por segunda vez. Y cuando estoy por hablar sobre la tercera esfera, anoto mentalmente que quiero evitar esa mirada despectiva que esgrimen los pasajeros de Business cuando ingresa al avión la masa que va a Economy. Realmente, no hallo el punto medio: temo que el país Yanifique (así solito, sin partículas reflexivas) ante la muerte inesperada de un integrante del elenco de Montaña Rusa, por caso.
La tercera esfera es la meritoria, es la de un país que vive solo en mi imaginación donde mi cruzada absurda permanente es hallar el sentido (Pamuk otra vez?) de acontecimientos crudamente desvinculados. Imagino al Payaso Lugüercio frustrado por el fútbol y las marathones y yendo a jugar a un equpo de nombre rimbombante, como Tanque Sisley de Uruguay, e imaginar al Payaso desvelado por la etimología del nombre de su equipo. O tal vez sea la máquina de Coca Cola, tan argentina en su operación, tan permeable al segundo intento de pago a pesar del letrero “sin cambio”, y los vestigios del accionar de un programador local que planeó el detalle, tal vez olvidando un módulo de voz que dijera “está bien” ante la persistencia del cliente.
O quizás cuando escucho el “Love me tender” de Elvis Presley en la musiquita de los contestadores telefónicos, sentir que eso es un Evento Lindante con la Mayor Boludez Posible (ELMBP), por esas varias notas levemente iguales que se traducen en un “píiiiiiiiiiiiiiii” insoportable. Ese debería ser el himno de mi país, uno que tuviera muchos Tanques Sisley de etimología improbable, que aboliera de sus símbolos, confesara su inutilidad, y le comunicara a sus ciudadanos que “no habrá más Rominas Yan, no habrá más vecinos, háganse cargo de Uds mismos, que nosotros nos vamos a alguna isla del Mar Jónico”.
Saturday, September 04, 2010
La madama literaria
Qué era lo que decía Julian Barnes? Que la vida era una maldita cosa detrás de la otra? Algo de eso le escuché decir en su charla hace dos años en el Malba. Hoy por caso fui a ver una charla de escritores, en el marco del Filba, y me encontré conjeturando acerca del violento final de la madama de pelo bordó que regentea el bar (librería?) "Clásica y Moderna".(La mujer se mueve, inquieta. No le cierra el negocio. Esta gente amante de libros no va a consumir más que café. Se dice, amargamente, para qué cerró con Filba a tan bajo precio... y encima a esta hora juega Boca, y me cayeron las amigas. Y, les tengo que hablar, total estos escritores qué saben... pero las acomodo en las mesas de adelante y quedo como una reina.)
Ella se acomodará la melena, mientras departe con las chicas a viva voz. Pero seguían en lo suyo Olguín, Cross y Piñeiro, la de los countries. Porque la vida es un maldito country después de otro. Cross estuvo bien: por cinco minutos habló de ghost writers a lo largo de la historia. Un escritor que se olvida de sí mismo por un instante: una novedad. Yo no podría, sé que tengo pasta de escritor.
Apenas por sobre el volumen de la madama (por qué me sushea ese tipo?), en el estrado se seguía hablando sobre libros por encargo, como la prostitución, como el crimen. La analogía es feliz: podría matar a la madama, podría convertirme en la eterna promesa incumplida que se pudre en la cárcel, y encargarle a Olguín que escribiera el libro. El guión es fácil: él tipo no sabía qué era: si físico, si corría marathones, o si debía hacer marketing o negocios. Hasta quiso escribir, mirá. Tenía pasta. Pero no puede, porque terminó en la cárcel, porque la madama hablaba mucho, y porque la vida es una maldita cosa detrás de la otra.
Wednesday, July 07, 2010
El lento reflujo post mundialista
El equipo queda afuera del mundial, y aún los que no estamos en esto, no quedamos inmunes. Nos han despojado de algo más que la pretensión al título: nos han quitado la excusa perfecta para nuestra inmovilidad. Como medusas aspiradas por un caudal de agua impensado, nos conducen al agite indeseado de un mar exterior. De un tirón navegamos hacia nuestro destino. Ya no nos estará dado el sereno milagro de la procastinación.
Enviamos mails, pedimos café, tenemos reuniones. Pero todo es artificial. No somos nosotros los que nos movemos, es el fluído que nos rodea. Si no significara un esfuezo, haría público que todas las teorías sobre el éter son, de algún modo, ciertas. Y al pulsar la tecla que enviará este post hacia ese otro fluído que es el de la Web, no será mi índice el actor, ni mi voluntad el autor detrás del cortinado. Será un mero tentáculo que se agita al amparo del vacío mundialista el que provoque esto, y luego el vacío, y la calle invernal, y la contemplación de los viejos.
Thursday, May 13, 2010
Una tarde correcta
El centro médico en Colegiales es correcto, en un mundo donde ese adjetivo ya dice mucho. Al abrir al puerta dejo atrás una tarde otoñal perfecta con decorado de hojas rojizas, empedrado suave de Avenida de los Incas y cielo en composé. En cualquier momento chocaré contra la cúpula de Truman Show. Subo las escaleras.Me voy durmiendo mientras espero que me llamen. A la vez siento una ligera incomodidad al comprobar que los cadáveres ambulanes me miran como si hubiera escapado del Jardín. La mejor medicina es no venir ni al chequeo médico, me digo, pero despierto de un sueño rápido. Me quedo mirando algo parecido a un bajorrelieve romano que trata de inspirar reverencia ante conocimientos arcanos. Es entonces cuando se abre la puerta y una médica correcta como la Clínica me llama por mi nombre.
Me derrumbo sobre el sillón y le doy tiempo para que ordene sus fichas sin hablarle. Transcurre un minuto de silencio. Pienso: si me dice "bueno, qué le anda pasando", me levanto y me voy. En todo este tiempo no se me ocurre nada revelador para decirle: quién no está cansado, quién no tiene problemas para dormir, quién no tiene stress. Miro fijamente las molduras del techo. Hay cajas de medicamentos esparcidas en la mesa, nombres de fármacos que terminan en "X", olor a enfermedad. Hace un año exacto estaba el asunto de la gripe mejicana, ahora ni eso. La doctora levanta la mirada y pregunta:
- Bueno, qué le anda pasando?
Me repliego en el sótano dieciocho de mí mismo y le digo alguna banalidad sobre cansancio, sobre el stress, sobre el dormir. Me miro a mí mismo; qué cretino, me digo. Me toma la presión: diez-cinco. Le digo, me estaba durmiendo. Me toma el pulso: cincuenta y cinco. Me adelanto, le hablo de bradicardia, es el deporte, que eso está bien. Me mira y hace una pausa. Me mira con especial atención. Me llena de papeles y prescripciones. Soy un paciente absolutamente en orden, y comienza así mi descenso al catafalco.
Afuera, la tarde es sólo un poco más luminosa, tal vez algo más fresca. La tarde es correcta.
Tuesday, March 23, 2010
En el laberinto
Entonces, idas a Rentas. Entonces, las sesiones de RPG esconden furtivos raids a la oficina AFIP de Cabildo y Lacroze. Entonces, éxodo de clientes. Entonces, gozo secreto en el llenado de planillas con font Trebuchet. Hay dos gemas en este periplo: la legalización de mi título universitario en los Ministerios de Educación y del Interior-se pronuncia de corrido y en italics- en paralelo con el absurdo pedido por parte de un empleador de que le suministre una falsa terna de interesados, entre las que debe sobresalir mi CV. Todo por duplicado, por favor.
De mis idas a Rentas (Viamonte al 900) debo una foto de empleados jugando juegos en su PC mientras atienden al público en estado de apnea. La AFIP, por su parte, ha merecido un post aparte; basta decir que uno de los círculos del averno es ser un mal pagador impositivo. Cualquier atraso significa imprimir unas 500 hojas A4 para lograr pagar individualmente conceptos de 0.01$, si es que alguna oficina o canal de pago admite tal parafernalia. El pago electrónico en esas condiciones, no existe, y se debe recalcular la deuda al día exacto de la transacción, aquella que rechazan en los Pago Fácil por ser "muy complicada". Tudo bom, tudo legal.
Tuesday, January 26, 2010
Facebook es el nuevo horrorcrux
"Grandes calamidades nos acechan" me dijo el Payaso Lugüercio, una vez que nos vimos en un bar de Canelones luego de su malhadado pase a Racing. El pensador -que algunos aún sospechan futbolista- estaba más desorientado que de costumbre, o "crispado", palabra absolutamente en boga en la inteligentzia porteña.
Mientras apuraba su cerveza Pilsen, el pensador se puso a hablar sobre el horror que le produjo Facebook. "Es el nuevo Horrorcrux!", comenzó a musitar. Febrilmente comenzó a enumerar los problemas actuales del Facebook:
- Los que se van de vacaciones y postean absolutamente todas las fotos.
- Los que tratan de exhibir a cada momento lo trendy o viajados que son.
- Los que no corren riesgos, dan sólo opiniones medianas, o apenas postean pulgarcitos para arriba de “like”.
- Los contactos demasiados fieles que contestan seriamente a cualquier burrada, como si fuese una tesis doctoral.
- Los profesores que son “amigos” de alumnos, y caen en excesos de intimidad o de franqueza.
- Los que abruman con la continua exhibición de sus hijos.
- Los que te taggean en una foto con la que no te sentís identificado.
- Los que creen que la letra de una canción los identifica a cada momento, y convierten eso en su status.
- Los que se unen a miles de grupos acerca de “lo que está bien” (ortografía, política, ecología), dejándote a vos desbarrancado en el lado oscuro de la fuerza.
Lugüercio no admitió réplica, y pidió una pamplona. Se refirió a la "banalización de los contactos" y me explicó lo que era un Horrorcrux en la épica Potteriana. Voldemort necesitaba destruir su esencia mediante crímenes para lograr la inmortalidad, materializándola en objetos. "Lo mismo hace el usuario de FB al proyectar personalidades disímiles" gritó. Y luego susurró que son vanos, que son tontos, que se reparten en distintas personalidades, "casi como horrocruxes comunicacionales".
Lugüerció tambaleó. Lo llevé mansamente a la puerta del bar. Una pareja con sendas laptops se escribía mutuamente en su Wall-to-Wall, casi como dándole razón. Recordé una amiga que hace un tiempo escribió "a partir de hoy no recibo más florcitas, besitos, abracitos de Facebook. Sólo las acepto personalmente". Me fui convencido de que se la voy a presentar a Lugüercio.
Tuesday, January 12, 2010
Tudo bom, tudo legal

Aprovecho el pequeño sabático para poner las cuentas en orden: bancos, impuestos, papeles viejos. En sintonía, días atrás había aparecido Ile -su nickname entre rosas en el MSN, pero con promesa de espinas-: Nene, estuviste pagando mal el monotributo durante años decía el texto, casi tweeteriano. Lo recuerdo bien porque los mensajes que me detonan el alma son en cursiva. O son traducidos al cursivo, no lo sé.
Ile es amiga desde las épocas de la BBS; creo que la oscuridad de las pantallas de chat de Mainet nos persigue desde entonces. A tono con el fin de año, esperé a que todo sedimentara: la muerte de Sandro, los regalos, la promesa de vacaciones, y varios etcéteras sociales y laborales. En Enero voy y pago, me dije sintiéndome jinete de mi propia estatua moral y ecuestre.
Días después me enteré que el pago no es sencillo. El valor de la deuda muta día a día. Se debe imprimir unas 400 hojas, presentarlas y pagarlas una a una en alguna ventanilla adecuada, el día exacto para el cual la deuda ha sido calculada. Acertar el pago es un cálculo digno de la NASA. Decido poner a prueba nuestra amistad, y pido clemencia a la pitonisa de Ramos Mejía. "No entiendo nada" es mi mensaje. Ile me contesta, en su cursiva por default: No puedo nene, el jueves tengo Inspección. Vacilo entre llamarla nuevamente o perder la razón, pero advierto que Inspección figura en un mayúscula de gran solemnidad. Elijo perder la razón, y voy raudo a la Agencia 1, Cabildo 999, donde se me eyecta con celeridad astronómica al mostrador 8.
Quien me atiende es joven, lampiño, monocorde, venusino. Me fijo si mueve el meñique izquierdo, aunque sé que esta referencia es oscura. Está todo correcto, veo que Ud conoce el procedimiento. Me alarmo porque esta vez alguien me está hablando en cursiva. Le muestro la pantalla de la laptop y las centenas de filas con valores 0.01$. Me aliento a estar calmo, mis palabras surgen convincentes, persuasivas, terrestres, pero inútiles. Le digo que quiero pagar, que sólo pretendo un valor en un resumen en vez de esa resma de hojas que deberá cancelar una por una en una ventanilla donde no me querrán atender. Ya hecho un cometa de mí mismo, me proyecto en el futuro: "señor, mire la cola de gente" me dirán en la ventanilla, tras hora de espera. Cierro mi alegato mencionando que el PagomisCuentas no enlaza, que la página AFIP no carga, que el juez Griesa nos embargará todo, que la eclíptica de Andrómeda está en su apogeo.
El alienígena hace una pausa, me dice que es el procedimiento y revolea los ojos. A su derecha veo el cartel "Tudo bom, tudo legal" con que la AFIP nos alienta a pasarnos al nuevo orden. Orden y progreso, y también Portugués. Siamo fuori. La multitud se dispersa mansa hacia Cabildo, casi sin saber que está -que estamos- en el tercer planeta a partir del Sol.
Sunday, January 03, 2010
Nenas que sacan cincuenta
Ahí voy yo a las siete de la mañana, con escenografía invernal y en competencia sinuosa con los otros padres. La calle Paraguay es el camino acostumbrado: van los autos veloces, en muda caravana, salpicada a veces de bocinazos o guiños ocasionales en giros, y dando pequeños barquinazos al rodear el Hospital de Niños. Todos nosotros, arrogantes o no, añorando una conjunción fortuita de semáforos que nos permita llegar antes, o al menos indemnes. Todos nosotros, padres y promesas, tratando de llegar al aula del edificio que sea –por sorteo, por acomodo- al Normal 1, tal vez al Buenos Aires mismo, antes de la hora fatídica.
Es una legión de camionetas 4×4 o autos de buen porte, atrás y amarrados van los hijos, como delicadas víctimas propiciatorias; decido con grandeza que mi auto es el más pobre, en el recuento mínimo del medio minuto en un semáforo –ese instante en el que nos juzgamos-. Todos viviendo un plural amistoso e idiota, en el mismo momento sobre los distintos asientos flota la misma estúpida conversación sobre fechas, exámenes y notas. Afuera del séquito, algún adolescente que vuelve de fiestas; fuera de eso, el viento gris y la mañana espectral, y poco más que eso.
Me dice mi hija Luli, una voz que me llega de atrás y me despierta levemente –se puede manejar dormido- hoy nos dan las notas. Y me repite su letanía de parciales anteriores, de datos incomprobables y de sensaciones. Parece que hay que acumular un promedio de treinta y cinco por parcial para tener chances. Ya casi terminamos con matemáticas y lengua. La semana que viene tenemos el simulacro de examen. Simulacro tiene un regusto de guerra mundial, un fondo de lenta tortura medieval, una sujeción brutal a nuevas costumbres, otro cinturón de seguridad. Aprieto el volante frío entre mis manos y me concentro en el cruce en ve con Cabrera, tratando de ganarles de mano a los que vienen a mi derecha.
Texto completo en Kaputt.itWednesday, December 09, 2009
Salto al vacío
Revisando viejos archivos de estos dos blogs propios en competencia, creo que en Snark escribo acerca de cuestiones universales, vinculadas con la comunicación y su impacto en las empresas (y cada vez menos Tecnología!) y en cambio Otredades es cada vez más el santuario de cuestiones muy pequeñas pero poderosas: lecturas, actitudes, o tal vez pequeños dramas cotidianos como el que sigue.Hace dos días salí a tirar la basura y algo me sobresaltó. Un pichón de gorrión daba saltos en el umbral, como queriendo regresar al nido del que probablemente hubiera caído. En uno de esos saltos logró alcanzar el cantero de la entrada de casa. Allí habría quedado todo, sino hubiera advertido con el rabillo del ojo un movimiento furtivo dentro del cantero. Moviendo las ramas con cuidado advertí que, con muy escaso esfuerzo, un gato acababa de encontrar su cena.
Contemplé al gato, yo aún atónito por la falta de instinto, olfato o fortuna del gorrión. Cada vez que salí, en la semana, el gato seguía allí en el paroxismo de la espera. Un consultor poco original hubiera hablado de la "zona de confort" gatuna; yo más bien intuyo metáforas no benevolentes donde más veces soy gorrión que gato, y me pregunto cuál será mi próximo salto al vacío.
Thursday, November 12, 2009
Los clichés de fin de año
A medida que se acerca fin de año, la gente abre su válvula de clichés. En cualquier encuentro casual, deja caer su catarata de lugares comunes acerca de cómo pasó el año, motivos y lugares de encuentro, la sequía, la inseguridad, y que cómo está el país.Sin embargo, algunos lectores de este blog fueron bien poco convencionales. Me dicen, muy sueltos de cuerpo, que no insista con que el Payaso es un académico, un pensador. Muy por el contrario, me enseñan fotos de Olé-fraguadas de mala manera- y documentos varios sobre la verdadera naturaleza del payaso: según ellos, un jugador de fútbol nacido en Estudiantes de la Plata, con fugaz paso por el Perú, y de actual desempeño en Racing. Los escucho, respiro y les contesto pacientemente.
No les hablo de universos paralelos, simplemente dejo que algunas ideas del Payaso derrame sobre ellos la luz del entendimiento. Y sin embargo, hay algo más. Mientras esgrimen la falsa evidencia, azuzando el aire con revistas y tabloides, sobrevuela una pequeña paranoia. No puedo dejar de admitir que en esas fotos el Payaso se parece a un viejo actor conocido como Gustavo Bermúdez, y creo entrever realidades aún peores, casi tanto como los clichés de fin de año.
Friday, June 19, 2009
Pasajes en Buenos Aires
La última vez que me junté con el Payaso Lugüercio a tomar un café lo noté extraño. Me decía que en los pasajes del centro de Buenos Aires, el tiempo fluye más despacio. Según él, los viejos comercios se confabulan contra el cambio de costumbres. Los clientes que circulan por esas galerías que horadan las manzanas de Avenida de Mayo no registran del todo ese engaño; ni miran las peluquerías con salivaderas de metal o los bares angostos coronados de sandwichs mustios. Si hasta las cerrajerías que pueblan los pasillos centrales parecen un cataclismo de metales surgido de algún cuento de Lovecraft.
En consonancia con tiempos más berretas –Lugüercio a veces desbarranca en sus adjetivos- surge algún local de loterías, un kiosco, un par de lustrabotas al paso, o acaso tiendas de canje. La sensación de deterioro es la misma: en el paulatino adentrarse, el caminante perspicaz siente que va remotando décadas y notando la escasez de gentes.
Se puede llegar -no siempre, en alguna circunstancia- a los albores mismos de la patria, donde los silencios cambian de tenor y el olor rancio que asoma en las masas del Tortoni ha virado hacia la esencia primordial del Plata. Se palpa, a la vez, un rencor sin dueño –pues fue el capital, o fueron los Unitarios, o la Mazorca- y ese algo innombrable va poblando la atmósfera cargada de humedad, como alimentando las luces mortecinas de un nuevo sustento. Pero allá lejos está el otro extremo, y pasa algún auto, y como una nueva vana esperanza se atisba un local de computación casi llegando a Rivadavia.
Y esto acontece todo el tiempo. Es una horda de incautos que esquiva el frío o la lluvia, y que decide acortar camino por esa zanja infernal de la manzana. No todos se sorprenden: a veces la ignorancia es buen escudo contra las aristas de la vida. Ahí van ellos, avanzando por la galería, guarecidos con el mp3, jactándose de que allí habrá un PagoFácil y no, son muy feos estos locales -se dicen- y ya cerca está Irigoyen, y porqué ese teatro desvencijado, o por qué me miran así desde el café. Ni siquieran reparan en los chambergos, las polainas, o en los gestos de fastidio bajo el ala de los sombreros, es como en cada día de la vida, mejor no saber. Los más idiotas no sienten ni el miedo, me dice Lugüercio mientras termina su café; los otros, esos a veces no llegan al otro lado.
Sunday, June 07, 2009
Tríada - Caos dominical

De chico, cuando trabajaba en Posters del Tiempo, me gustaban algunos cuadros de Appia o de Magritte, alguna de cuyas copias aún guardo en mi baulera. Roger lo logró, finalmente, pero me da asco ese plural de amistosa concordancia salpicado de clichés cuando el ídolo debe llorar al levantar la copa; casi tanto asco como Mirka en la tribuna, sacando cuentas de cuánto le quitará a su futuro ex esposo.
Busco papeles de un modo asustante -la decadente Magdalena esgrime ese único adjetivo así, en italics, mañana tras mañana en la radio-. Para eso es Domingo: busco en el placard y me repele mi gran capacitad para procastinar. Algún día me pondré al día con las millas de los viajes, algún día irán al cofre los papeles valiosos, algún día ordenaré las fotos. En ese orden la PC y la laptop inauguran un nuevo desorden online -también asustante- de archivos superpuestos y de memoria borrosa -pero por qué Magritte insiste con esos cieles celestes y melifluos, esos cielos casi simpsonianos-. En realidad me gustaba Appia.
Mientras, en complicada aliteración, los buzos tácticos brazukas manotean cuerpos galos del Airbus, maldiciendo su suerte. Parece que los cuerpos estallaron a través de un cielo celeste. Les darán doble premio por indicar por dónde quedó la caja negra? Muchos años después Magritte ya no me gusta tanto, no creo que llegue a ganar Roland Garros ni a las finanzas de Mirka, y creo que darle demasiada bola a las noticias es asustante.
Tuesday, June 02, 2009
Estadísticas, swine-flu y la desaparición de los datos
Las curvas exponenciales tienen ese no sé qué. Al existir pocos casos en el inicio, no hay forma de prever la evolución de lo que fuere: en estos días, la nueva gripe llamada de diversas formas. A juzgar por la prensa, es epidemia; a juzgar por los valores absolutos, no lo es. Qué pasa cuando un simple mortal no-médico se pone a chequear data?El estudio de crecimientos de un fenómeno natural es igual al análisis de otras evoluciones en los negocios (activaciones de celulares, ventas de autos, etc). El motor del crecimiento no es un virus pero es la publicidad o el "boca a boca". Pero hay algo en común: cuando no hay un criterio único cada cual reporta lo que quiere, en empresas o en Ministerios de Salud. En su momento tuve que diseñar hermosos benchmarks para empresas y evangelizar sobre cómo se llena tal o cual campo. Aprendí que la indolencia gana, y que ante la ausencia de control hay una tendencia pueril en no quedar mal parado en la comparación. Y qué pasa con la gripe? Estados Unidos tiene su tablero de Swine Flu y tiene un criterio en común en sus estados. Pero se admite que el criterio de reporte de casos -ver las recomendaciones de la WHO, ya en su informe 42- dista de ser homogéneo.
Un vistazo al mejor tablero internacional sobre Swine Flue dispara cierta inquietud. Por qué en México hay tantas muertes y tan pocos casos-base? Sobre los datos se dice "garbage in, garbage out". La caja negra de un tablero no permite sacar conclusiones si los datos están falseados. Dado que la evolución de la enfermedad es rápida, no se pueden esconder muertes; pero puede estar ocurriendo que en México están faltando estadísticas de casos-base.
Y no hay mucho más que decir. O tal vez sí:
- Hay que esperar tener un poco más de estadísticas y analizar si los "ratios" de mortandad son algo mayores en el 3er mundo (hacinamiento, poca comida, pocos remedios, etc).
- Si un caso sospechoso implica clausura, en países como Argentina que entran en el Invierno todos los colegios y universidades terminarán cerrando sus puertas por algún período.
- En valores absolutos (la "función") la swine-flu está aún a años luz de los valores de la gripe común. Pero aún no se sabe acerca de la velocidad de crecimiento (la "derivada").



