Thursday, January 15, 2009

En el campo, lejos de la ciudad

Los Kirchner, la sequía y las langostas. Esas son las tres plagas del momento -me dicen mis amigos en el campo, lejos de la ciudad. Titubean, eligen las palabras, pero no hace falta mucho para convencerme: el ecosistema se ha alterado. Salgo a correr unos 10K más bien lentitos y me acompaña un pequeño tropel de langostas que hace shhh, shhh a cada paso -un piquete de autocensura- mientras algunas se enroscan en mi zoquete izquierdo. Los caranchos me siguen de cerca, dándome por muerto, atléticamente o no; hay mariposas blancas que de seguro son efectos especiales. En un bosque de eucaliptos secos encontramos las primeras viudas negras, que luego hallaremos en las cercanías de la pileta, de la cancha de tenis y en los silos al lado de la casa.

"Si te pican, tenemos cuatro horas hasta el hospital" me dice afablemente mi amigo. Aclara rápidamente que hay antídoto. Un martes hago los 40 km hasta Coronel Suárez buscando banda ancha y verifico el estado del camino. Con la sequedad afloran los alambres y es más fácil pinchar un neumático. Sería doble mala suerte: que te pique una viuda negra y que pinches. A la vuelta nos acercamos a una telaraña y preparamos el banquete: arrojamos saltamontes y mantis religiosas, y filmamos. La araña negra del tamaño de un dedal mueve su abdomen con ocho rojo delicadamente diseñado, y con economía de movimientos, gana siempre. Es una araña K.

Lo bueno es la cancha de tenis libre: a esta hora los locales no se le animan al cemento. En el asado de la noche una prima inglesa revela palabrotas inimaginables y confiesa su entusiasmo: en el pueblo le dicen "que es muy gauchita" y para ella esto es simple pertenencia y no bardo. No la decepciono, pero la tentación es grande. Al día siguiente me dicen que volvieron las águilas langosteras que migran desde Canadá, atraídas por la sequedad y los insectos: levanto la vista, apenas se las ve en lo alto. Hay relámpagos hacia el sur -es allá el Sur, no?- pero no llueve. Las vacas están flaquitas. Los girasoles ya no giran. Y como temiendo más maldiciones, no se habla de los Kirchner, en el campo lejos de la ciudad.

Thursday, December 18, 2008

Fin de año

Enderezar algo más la espalda, las manos sobre el teclado.
Replegarse ante ese mail; vacilar. Ah, esa horrible veta política.
El café debería haber estado algo más suave, y hoy nada de alcohol.
Correr con más de 35 es contra natura. Años y grados.
Luchar por la ortografía cuando todo esté perdido.

Vamos de nuevo, mentirme minuciosamente: no más 42km.
Los niños nunca aprenderán. Padre tirano agazapado en los años.
Seguirá el contrato, o tal vez no. Aceptar con aquiescencia.
Seguir arrojando por la borda todas esas estúpidas seguridades.
Pues se es cool justamente cuando no se busca serlo.

No desconfío del Facebook, sí de las personas.
Ese rostro serio es mío; se ve en el monitor cuando hay apagón.
No me importa si es tu casa o es la mía. Tampoco los regalos.
Quisiera ver mis vértebras como en un cuento de Bradbury.
Paranoiquemos juntos en rituales paganos: fumemos Australes.

La espalda más recta. Nadar más. Operación de omóplatos?
Irse a Centinela del Mar donde sólo hay mar y no centinelas.
Y espero que haya sombra -odiar esa nueva fobia al sol-.
Mis vértebras estarán cuando yo haya muerto.
Feliz año nuevo. Felisa me muero. Philippe es aqueo.

Thursday, December 11, 2008

Oh my God

Poco que decir.
Los aliens existen, y están aquí debajo?

Monday, December 01, 2008

Hot-Sport


Y ahí va tu vida, con algunas hipóteisis más o menos triviales: que haya luz, que haya agua, que haya banda ancha. Pero claro, no vivís en una burbuja y lo poco que le pedís a la vida puede ser mucho. Puede ser que haya apagón en tu casa. Puede que ese apagón se combine con trombas marinas. Pero con un entusiasmo casi escolar, vas a un bar cercano a intentar conectarte.

Y sin embargo, puede ser que aún en ese bar también haya problemas. En uno de ellos tampoco hay luz. En un segundo bar, Fibertel no anda. Un cliente me dice que tuvieron un apagón y que “parece” que hay señal en los hotspots pero no hay. Nos miramos desconfiando mutuamente de nuestras explicaciones.

Al tercer bar la sospecha es que el fin del mundo está cerca. De tanto insistir tanto la laptop como el celular piden carga. Hay que avisar al trabajo, al otro lado del mar, que a esa call conference tan importante no llegarás. El fijo no suena, y no es extraño pues también depende de la electricidad. Pienso en llamar a Edenor para quejarme, pero para llegar al Call voy a tener que usar el teléfono negro de baquelita e intentar pulsos con la horquilla. Podré? En paralelo mi paranoia me dice que Edenor tiene el OK del gobierno para bloquear el 0800, y de esta forma negar la crisis energética.

Por suerte los SMS del celu parecen llegar a tiempo. En el cuarto bar –y esto ya no es hotspot sino Hot-Sport: buscar conectividad en medio del calor- hay un alguito de banda ancha que te permite engancharte al Skype y a la Call. Para recargar la laptop salís corriendo a una ferretería a buscar un adaptador. La call conference va por la mitad y el mundo parece sonreír. A la vuelta, en cada todavía no hay luz., y huyo al club llevando todos los cargadores –aún los de la afeitadora-. Id, sedientos del mundo, llenad vuestra caramañola de bits, cual nuevos rabdomantes. Ya vendrán las lluvias.


Tuesday, November 25, 2008

Madrid y la crisis

Una semana en Madrid en un otoño casi invierno, sumergido en dos campos hipnóticos: un suburbio tecnológico en las afueras con mi hotel repleto de chinos buscadores de negocio hispánico, y un sometimiento aceptado a 12 horas de trabajo. Fantástico.

Me prometí olvidarme del NH en Alfonso Martínez que no fue, y de Gran Vía, y de frecuentes runnings por el parque de Retiro. Esta vez no iba a ser así. Y ya desde el principio las extrañas tuberías de la terminal T4 –ese anfiteatro digno de Teletubbies que montó Iberia para recibirnos- parecían presagiar algo raro, que las valijas tardaran una hora y que las carreteras dieran tantas vueltas para llegar al mismo sitio. Joder tío, esto es la hostia.

Crisis? Dicen los madrileños, pero atiborran los bares a toda hora, y el H&M desborda en ofertas que harían empalidecer al Palermo Soho, y se quejan de llenos, tanto que apenas sí ven la victoria en el tenis –y yo sufriendo por Web o por SMS-. Ver la Davis de visitante fue metáfora de argentinidad, ver esos cubos llenos de gente que puso Telefónica en el desierto también parece tener un mensaje, pero no es más que otro avasallamiento, otra muestra de autoridad. Si todo esto es para montar un centro comercial entre los doce cubos, y para que todos salgan corriendo al café o al restaurant… quién va a venderle a los chinos? Me pregunto, mientras el hotel se vacía en el fin de semana y Las Tablas es un desierto donde alguien comprará esos condominios, y yo hago el verdadero raid madrileño, ese frenesí de tapas, plazas, parque, pinchos, bares, charla y demás monosílabos que constituyen la hispanidad.

Ahora ya es Barajas y yo estoy con la última caña, ese otro bisílabo que importa..

Wednesday, November 19, 2008

Lágrimas medidas (Alicia Dujovne Ortiz)

Recomiendo el excelente artículo de Alicia Dujovne Ortiz de La Nación de hoy, del cual extraigo algunos párrafos.

GRANADA.- "Estoy desesperado, ps, m´hijita, esto no es vida. Se van los meses, se van los años y yo acá. No, ps, m´hijita, para Navidad no puedo volver, la aceituna termina en marzo, ps. En cuanto cobre me yegreso, ya se lo he dicho muchas veces pero ahora créame, ps, m´hijita, esto se acabó, en España están todos parados y a los que no tienen papeles quién va a tomarles, ps. No hay trabajo, m´hijita. En Bolivia tampoco, ia lo sé. Qué yemedio nos queda, si Dios nos quiso pobres así ha de ser nomás. El dinero no es nada, ps. Yo lo que quiero decirle es que estoy muy orgulloso de usted, m´hijita, porque se queda sola estudiando y no anda con novios... ¿Ah, sí? ¿Y qué edad tiene? -la voz sonó súbitamente preocupada-. ¿Y es yesponsable?"

Pero el fenómeno sobrepasa el perímetro de esas cuatro paredes transparentes, donde un papá desesperado, aceitunero acaso clandestino en un país "parado", que ve aumentar el desempleo minuto a minuto, quedaba tan visible como audible. En todas partes el locutorio le sirve al inmigrante para mantener la ilusión: mientras pueda hablar, no habrá cortado el hilo, como sí lo hacían nuestros abuelos al subirse al barco.

En España acaba de salir un libro de una pedagoga argentina, Nora Rodríguez, titulado Educar desde el locutorio y destinado a un nuevo tipo de inmigración, sobre todo latinoamericana: la de las madres. Como para el trabajo doméstico y el cuidado de niños no hay desocupación, cada vez más mujeres, tan desesperadas como ese padre del domingo lluvioso, deciden cruzar el charco en busca de fortuna. Para citar a María Antonia Sánchez Vallejo en El País de Madrid, estas mujeres "revolucionan el modelo patriarcal al convertirse en sostén de sus hijos y asumir a distancia la desgarradora relación con los niños desde otro continente".

El locutorio encierra trampas, debidas a la frustración que cada charla provoca y, a la vez, permite mantener la relación familiar (...) Es por eso que en su libro, nuestra compatriota pedagoga propone una serie de diez consejos para "ser madre por teléfono".

En primer lugar, se trata de reemplazar las órdenes, que la distancia vuelve caducas, por los simples deseos ("sería bueno que" en lugar de "tenés que"). En segundo, no cantarle muchas loas al país de acogida para que el hijo no se engañe pensando que la madre, o el padre, están en el paraíso. En tercero, jugar: canciones, adivinanzas o trabalenguas pueden ser telefónicos. En cuarto, reír. En quinto, no llorar, o abreviar el llanto lo más posible si no se logra esquivarlo por completo. En sexto, dar consejos pero no cargar al nene o al adolescente con una retahíla abrumadora por el estilo de "los hermanos sean unidos porque ésa es la ley primera". En séptimo, no vivir comparando la vida de antes, cuando estaban juntos, con la separación de ahora porque es muy triste. En octavo, decir y repetir palabras de amor. En noveno, no exagerar con los regalos para no mostrar que a uno la culpa lo carcome. Y en décimo, elogiar al hijo y asegurarle, como lo hacía instintivamente el boliviano de mi cuento, "estoy orgulloso u orgullosa de vos".

Tuesday, November 04, 2008

Ya vendrán caras extrañas

Durante un interludio en sus estudios de esoterismo, física y deportología, Pablo Lugüercio (aka "el Payaso", aka "el bufón de ultramar") sufrió el episodio del reencuentro con una camada de viejos compañeros. Siempre reacio a reunirse con masas hostiles -así llamaba él a cualquier foro de más de tres personas- , aceptó a regañadientes la invitación. Sus extrañezas pudieron más que él: concurrió luciendo el extraño atavío que se aprecia en la foto -un disfraz de mujaidín árabe, a todas luces impresentable-.

Al llegar se quedó cerca de la entrada y sintió aprensión al verlos. Le sucedió lo que a muchos, suponer que el paso del tiempo reflejado en esa plétora de papadas, calvas y barrigas debía haberle afectado del mismo modo, sólo que la propia psiquis y el tedio de la continua repetición en el espejo nos impide darnos cuenta. Durante un buen rato se mantuvo al margen, contemplando esa marea de Humpty Dumptys avanzar por la mesa de postres. Hacia el final de la velada su curiosidad y su fascinación por el pasado pudieron más.

Fue hasta el proscenio, se quitó su estúpido disfraz y sin agregar otra palabra, se presentó. "Soy Lugüercio", aventuró en el silencio apenas poblado del rebotar de cucharitas contra los platos. Tras unos segundos sus compañeros estallaron en una risotada general. Lo que para él era la angustia y la necesidad de significado resultó sólo una farsa para la masa. Tras el exabrupto logró quedarse diez minutos hablando casi con normalidad con aquellos que creía reconocer. Pero al hablar los veía como impostores y se le superponían sus rostros del pasado, como en el tracking vacilante de un mal video. Harto de la situación, se deslizó hacia la salida; más tarde se dió cuenta de que sólo retendría de sus ex-compañeros la imagen de sus años de juventud, y no esas muecas deformadas por el embate del tiempo y de las islas flotantes.

Monday, October 27, 2008

Orhan Pamuk - The black book


Como dos mareas cuyo flujos se entremezclan, estos días estoy perdido -en el buen sentido- entre el final de "The Black Book" (Orhan Pamuk) y las consecuencias de los vaivenes financieros, en particular el asunto de las AFJP en Argentina.

Pamuk añora los viejos maniquíes turcos, llenos de expresión, reemplazados por los occidentales. Cristina pone sus zarpas sobre las pensiones. Pamuk parece aludir a rostros, palabras, e influencias, pero por debajo habla de identidad, memoria y de significado. La dinastía K, en cambio, nos provoca la revisión del mero concepto de la propiedad. En la Turquía del libro flota la idea de la oportunidad perdida al haber traicionado a la propia identidad. Hace falta ahondar en la analogía?

Algo se nos escapa, nunca vamos a entender la secuencia de destrucción que liga democracias incipientes, inseguridad y apropiación. La Argentina parece una mala traducción de algo, al igual que la traductora de "Black Book" se queja en el prefacio acerca de la dificultad de reflejar los vaivenes del idioma turco en el Inglés.

No intento -como en el libro- que el lector suplante el autor. Lo que quiero decir sobre Argentina ya lo ha dicho Pumak al referirse a museo de viejos maniquíes: "Once upon a time, they had lived all together, and their lives had had meaning, but then, for some unknown reason, they had lost that meaning, just as they’d also lost their memories. . . "

Monday, October 20, 2008

Mad Dog Wallace y la clandestinidad

A una semana del marathon de Buenos Aires, los recuerdos van sedimentando como la lluvia de aquel domingo. Quedará como otra marathon lluviosa, teñida del naranja de las remeras de Adidas. Pero un azar de mails y situaciones semejantes -Octubre, un partido de fútbol, una foto- permite que el recuerdo de Mad Dog Wallace se imponga.

Wallace tiene más de 60 años, y corrió unas 300 marathones por todos los continentes. En 2005 tenía agendado correr en Buenos Aires y en Colonia dos marathones (42 km, si cabe la aclaración) en forma consecutiva. Un mes antes del evento, el Boca-River del 2006 impidió que se concretara la carrera por cuestiones logísticas. Ocurrió lo que no pasa en ninguna parte del mundo: la carrera fue pospuesta 3 semanas, para perjuicio de los atletas que venían de afuera y que ya tenían todo pago. "You know what soccer means in Argentina" aclaró Mad Dog en su blog.

Fue entonces que la gente de El Kilómetro realizó la Marathon Clandestina, para ofrecerle a estos atletas la posibilidad de correr tal cual lo previsto. Saliendo 7AM del Rosedal, Wallace tomó buena nota de los travestis ofreciendo sus servicios: "As we drove into the park I noticed many ‘working’ girls on the sides of the roads displaying their merchandise at 6:30 am?". Cuando comenzó el asunto, unos treinta corredores locales corrieron junto con los extranjeros el camino previsto, con camioneta y bicis dando cierto apoyo. La foto me inmortaliza corriendo con Wallace bien temprano por la Costanera Sud, siendo observados por elementos hostiles y en patas. Si bien sólo corrí 30 km como parte del entrenamiento para la "verdadera" carrera tres semanas después, el marco de travestis y cerveza la hacen la marathon más extraña en la que tomé parte.

Mientras tanto, Mad Dog no es inoxidable. Piensa descansar algo, cambiar algunas piezas en su entrenamiento y estar mejor a los 65. En sus palabras, "... expect to reach peak condition next spring when I turn 65. I plan to kick ASS next year in my new Age Group!"

Monday, October 13, 2008

Natalio Ruiz -versión verde-

"Y cuando pasó el tiempo
Alguien se preguntó
A dónde fue a parar Natalio Ruiz,
El hombrecito del sombrero gris."

Wednesday, October 08, 2008

Fitter Happier


"Fitter, happier, more productive, comfortable, not drinking too much
Regular exercise at the gym, 3 days a week
Getting on better with your associate employee contemporaries at ease
Eating well, no more microwave dinners and saturated fats
A patient better driver, a safer car, baby smiling in back seat
Sleeping well, no bad dreams, no paranoia
Careful to all animals,
never washing spiders down the plughole
Keep in contact with old friends, enjoy a drink now and then
Will frequently check credit at moral bank, hole in wall
Favors for favors, fond but not in love
Charity standing orders on sundays ring road supermarket
No killing moths or putting boiling water on the ants
Car wash, also on sundays,
no longer afraid of the dark or midday shadows
Nothing so ridiculously teenage and desperate nothing so childish
At a better pace, slower and more calculated, no chance of escape
Now self-employed, concerned, but powerless
An empowered and informed member of society, pragmatism not idealism
Will not cry in public, less chance of illness, tires that grip in the wet
Shot of baby strapped in back seat, a good memory still cries at a good film
Still kisses with saliva,
no longer empty and frantic like a cat tied to a stick
That's driven into frozen winter shit,
the ability to laugh at weakness
Calm fitter, healthier and more productive
a pig in a cage on antibiotics"

"Fitter Happier" - OK Computer (Radiohead, 1997)

Once años después, podría ser el himno del nihilismo actual.
Y luego nos asombramos de que caigan los mercados.

Friday, October 03, 2008

Tríada

Se sabe que debajo de los pequeños palazzos aledaños al Foro de Roma hay ruinas enterradas que nadie se atreve a exhumar, por distintos motivos. Los augustos dueños no lo hacen para que la propiedad no sea expropiada por monedas; y el gobierno, para no congestionar más el tráfico de la ciudad eterna.

Cada vez que abro el Facebook hay gente que supuestamente debo conocer, que me mira desde el margen derecho del monitor. Supongo que a ellos les ocurre lo mismo cuando lo que emerge es mi foto. Lo inevitable, lo que los cráneos del DataMining de Facebook jamás aprenderán: la mutua mirada de monitor a monitor no autoriza la familiaridad del contacto. No insistan.

La obra cotidiana tiene de marco el tedio laboral de la oficina, donde la personalidad se diluye en la uniformidad del cierre de ejercicio y en hectolitros de café. Pero por debajo se puede entrever otro drama, el de los Smithers que declaman estar "tapados de laburo" mientras miran el costado derecho del Facebook. Allí aparece el gif de un gerente de Recursos Humanos que les pide por favor, aceptame el contacto, quiero saber cuáles son tus ruinas romanas.

Monday, September 29, 2008

What If

Desde hace un par de miles de años tenemos como hipótesis que esos papelitos llamados dinero, que a menudo la gente guarda en los bancos, significa algo. Uno entrega esos papeles -o su equivalente electrónico- y se recibe algo a cambio. What if... qué pasaría si esta hipótesis dejara de existir?

Con la crisis financiera de US y Europa y con la caída de algunos bancos, uno se podría preguntar esto, como un ejercicio de ciencia ficción, sin ruborizarnos por sospechar hipótesis que no demasiado comprobables. Después de todo, lo único divertido en la vida es imaginar alguna alinealidad dentro de los escenarios lineales.

En el corto plazo, habría grandes corridas e incidentes en todos los centros urbanos. Los grupos que detentan la fuerza (policía, militares) sacarían provecho de la confusión. Los grupos minoritarios esperarían en sus casas tras haber hecho acopio en los supermercados de víveres, a precios insostenibles.

Con los días se volvería al trueque, primero en grupos cerrados donde hubiere alguna confianza en el mutuo bienestar (familias) y luego en ámbitos mayores (recordar las asambleas barriales del 2002 en Argentina). Toda la estructura social (escuela, trabajo, comunicación, etc) iría cayendo como en un castillo de naipes. Sólo la subsistencia tendría sentido. Muchos habitantes sufrirían grandes crisis por la falta de dos actores principales: TV e Internet. La radio es más barata y podría subsistir un tiempo más.

Los gobiernos podrían llegar a carecer de sentido si no pudiesen ofrecer alguna sensación de seguridad. La información sobre la actuación de las instituciones sería pronto algo estéril: el cuarto poder deja de existir cuando no tiene insumos (papel, banda ancha, ondas de radio). La noción de "lo que está pasando" comenzaría a ser un rumor barrial, tal como era en el medioevo.

Las instituciones de la inmediatez serían las ganadoras: aquellos gremios que ofrezcan lo básico de la pirámide de Maslow a los individuos: salud y alimentos. La noción misma de propiedad -esta casa es mía- no tendría demasiado sustento. En las zonas más fértiles y ricas de los países volverían a existir feudos donde el terrateniente usaría a la plebe como mano de obra barata a cambio de seguridad.

En el corto plazo (seis meses, un año) las instituciones paramilitares que hubieren tomado el poder negociarían su mutua hegemonía con las naciones vecinas o con estos feudos del interior. Probablemente se alzarían nuevos bloques, donde el mayor poder lo tendrían los dueños de los commodities (Brasil, Rusia) y los perdedores serían las naciones burócratas de los últimos siglos (Suiza) pues ya nada habría que controlar.

Pero claro, son meras conjeturas. Ud va al banco mañana, y la plata está allí.
O no?

Friday, September 26, 2008

Wicked guy, wise guy

First glimpse. A week ago, in Rome, after the birthday party of Peter C –a wise PhD from Sheffield, 65, a very ironic man indeed-. Dinner had been fabulous, plenty of pasta and fish as it could be in Italy: primo piatti, secondo piatti, contorni, and of course this strange mix of white and red wine that trattorias may offer your. The waiter was quite similar to Stanley Tucci, and somehow we felt very much like in the “Big Night” movie. Good times eventually need an end, and there were we saying goodbyes on the corner of the restaurant, each one staring at the other, reckoning how many years it would pass till the next conference. I shaked Peter´s hand, the man on his forties patronizing the man on his sixties, and said to him “Peter, be good”. He immediately would snarled: “what for?”. Turn around, and began walking towards Termini.

A week after that, back in Buenos Aires. There´s some business with people in three continentes and usually we meet over the Skype. In any case, these people -no matter sex, race or religion- would tremble and burst in tears about this guy controlling the whole operation. Let´s call him T. –for I don´t even dare to type his name-. What`s more strange: even the customers of this guy would panick about his opinions while we approach monthly report deadlines or committees. I don´t know T. personally, eventually I will, but in the meantime I come to think that being a wicked guy was a wise way of improving a career. In spite of all that "Thou shalt love thy neighbour as thyself" so biblic we´ve deeply learned, somehow, this guy is driving mad a bunch of people. And I´m not sure the business is improving at the same rate as hate.

So when I eventually would meet T, I expect myself to avoid this fear I sense in the other people. I´d be curious about if he is really mean or if he is only pretending to be; I´ll aproach the court with the work done. But I do have this stupid side -which I am proud of, this insane side of me that turns Arian fonts in Trebuchet fonts, this stupid rage about gesturing while audioconferencing- where I really expect T. to appear disguised as Darth Vader, turning lights off, and asking for my immediate surrender.In this very moment of trial, I will understand a couple of facts about Life, and maybe I´d ask to be part of the Dark Side as well.

Tuesday, September 09, 2008

Julio Cortázar y Roma

Siempre que viajo pienso en un libro que se vincule con el lugar al que voy, para disfrutar ya desde el avión -más allá de mapas, conferencias y vales de gastos-. En cuanto a novelas, ya pasé por las "Memorias de Adriano" de Yourcenar, así que el elegido será el "Yo, Claudio" de Graves.

Pero si se tratara de cuentos cortos...

Las hormigas se comerán a Roma, está dicho. Entre las lajas andan; loba, ¿qué carrera de piedras preciosas te secciona la garganta? Por algún lado salen las aguas de las fuentes, las pizarras vivas, los camafeos temblorosos que en plena noche mascullan la historia, las dinastías y las conmemoraciones.

Habría que encontrar el corazón que hace latir las fuentes para precaverlo de las hormigas, y organizar en esta ciudad de sangre crecida, de cornucopias erizadas como manos de ciego, un rito de salvación para que el futuro se lime los dientes en los montes, se arrastre manso y sin fuerza, completamente sin hormigas.


Primero buscaremos la orientación de las fuentes, lo cual es fácil porque en los mapas de colores, en las plantas monumentales, las fuentes tienen también surtidores y cascadas color celeste, solamente hay que buscarlas bien y envolverlas en un recinto de lápiz azul, no de rojo, pues un buen mapa de Roma es rojo como Roma. Sobre el rojo de Roma el lápiz azul marcará un recinto violeta alrededor de cada fuente, y ahora estamos seguros de que las tenemos todas y que conocemos el follaje de las aguas.


Más difícil, más recogido y silencioso es el menester de horadar la piedra opaca bajo la cual serpentean las venas de mercurio, entender a fuerza de paciencia la cifra de cada fuente, guardar en noches de luna penetrante una vigilia
enamorada junto a los vasos impereiales, hasta que de tanto susurro verde, de tanto gorgotear como de flores, vayan naciendo las direcciones, las confluencias, las otras calles, las vivas. Y sin dormir seguirlas, con varas de avellano en forma de horqueta, de triángulo, con dos varillas en cada mano, con una sola sostenida entre los dedos flojos, pero todo esto invisible a los carabineros y a la población amablemente recelosa, andar por el Quirinal, subir al Campodoglio, correr a gritos por el Pincio, aterrar con una aparición inmóvil como un globo de fuego el orden de la Piazza della Essedra, y así extraer de los sordos metales del suelo la nomenclatura de los ríos subterráneos. Y no pedir ayuda a nadie, nunca.

Después se irá viendo cómo en esta mano de mármol desollado las venas vagan armoniosas, por placer de aguas, por artificio de juego, hasta poco a poco acercarse, confluir, enlazarse, crecer a arterias, derramarse duras en la plaza central donde palpita el tambor de vidrio líquido, la raíz de copas pálidas, el caballo profundo. Y ya sabremos dónde está, en qué napa de bóvedas calcáreas, entre menudos esqueletos de lémur, bate su tiempo el corazón del agua.


Costará saberlo, pero se sabrá. Entonces mataremos las hormigas que codician las fuentes, calcinaremos las galerías que esos mineros horribles tejen para acercarse a la vida secreta de Roma. Mataremos las hormigas con sólo llegar antes a la fuente central. Y nos iremos en un tren nocturno huyendo de lamias vengadoras, oscuramente felices, confundidos con soldados y con monjas.

Julio Cortazar, "Instrucciones para matar hormigas en Roma" (Historia de Cronopios y de Famas, 1962).

Wednesday, September 03, 2008

Joseph Brodsky

"Permítame que repita algo: el agua es igual al tiempo y proporciona un doble a la belleza. Hechos en parte de agua, nosotros servimos a la belleza de la misma forma. Al rozar el agua, esta ciudad mejora la imagen del tiempo, embellece el futuro. Ése es el papel de esta ciudad en el universo. Porque, mientras nosotros nos movemos, la ciudad es estática. La lágrima es prueba de ello. Porque nosotros partimos y la belleza permanece. Porque nosotros miramos hacia el futuro y la belleza vive en un eterno presente. La lágrima es un intento de permanecer, de quedarse rezagado, de fundirse con la ciudad. Pero eso va contra las reglas. La lágrima es una vuelta atrás, un tributo del futuro al pasado. O es el resultado de sustraer lo mayor a lo menor: la belleza al hombre. Lo mismo sucede en el amor, porque nuestro amor es también más grande que nosotros mismos."

Joseph Brodsky, "Marca de Agua" (1992).
Casi no hace falta agregar que Brodsky amaba Venecia, y que a su pedido yace enterrado allí.

Tuesday, August 26, 2008

Medida por medida

Hay un deporte formativo en las escuelas. Hay un deporte profesional sujeto a federaciones en cada país. Y hay un deporte olímpico para las elites. No siempre hay correspondencia entre estos tres grupos. Como tampoco los números de un medallero pueden reflejar lo que ocurre en los países.

El medallero tras Beijing 2008 puede sugerir que el ganador fue China por cantidad de oros, o que fue Estados Unidos por cantidad total, o que fue la Comunidad Europea si se agrupan sus países, o que fue Jamaica con sus tres oros en relación a la cantidad de habitantes. O se puede hilar aún más fino y no hallar correlación alguna, sobre todo si se compara el medallero olímpico con el Human Development Index liderado por los países escandinavos.

Este desacople entre realidad y olimpismo es ilustrado por Fernandez Moores en su nota "La Fiebre del Oro" en La Nación de hoy. "Los Juegos, se sabe, celebran a élites deportivas, que pueden ir de los músculos hipertrofiados del nadador francés Alain Bernard a los cuerpos condenados a no crecer de la gimnasta china He Kexing, que pesa apenas 33 kilos. O a un Michael Phelps obligado a consumir 12.000 calorías diarias, nadar 70.000 metros por semana y dormir 9 horas por día. Un talentoso robot cuya vida, según él mismo la describió, consiste en “comer, nadar y dormir”.



Monday, August 18, 2008

David Lynch, la decadencia y los 21 km

La media marathon de la Costanera fue para mí una película de David Lynch: el personaje cambia varias veces, no se entiende mucho, pasa todo al revés de lo esperado, y sin embargo uno se retira diciendo "qué película interesante".

Cinco minutos antes de largar mi entrenador me desliza un papel con el tiempo al cual debía correr. Ante mi mirada azorada veo un cifra digna de kenyata (salir a 4:25? yo?). el papel se autodestruye y agentes de la KGB contemplan la escena con aquiescencia. El entenador diluye todo con una sonrisa enigmática. Ambos nos estamos evaluando: él se pregunta qué tan chapita soy, yo me pregunto qué tan chapita es él. Me alejo en silencio hacia la meta, imaginando un plan de carrera a mitad de camino entre mi bilardismo y su optimisimo.

epur si muove. Salgo a 4:30 y a los 5 km estoy quemadísimo. En esos km mortales me asaltaron una serie de pensamientos negativos, que al menos me dejaron las llaves del auto. Quién tiene la culpa de esto, me decía? Lo atribuí a...
a) el viento
b) se me desató un cordón (jamás me había pasado antes)
c) me saludó una chica con un toque pitoniso ("te conozco") y me dejó atrás
d) el viento
e) perros buscaban carne humana entre los corredores
f) pensé en abandonar en el km 10
g) el viento
h) el duro entrenamiento del mes anterior.

Por el km15 me reagrupé con gente de la STAA que me fue llevando. Más perros hambrientos, más olorcito a choripan, menos incidentes memorables. Terminé boqueando, en 1h38, y me arrojé en el muro de piedra al lado del mar de pastizales. Eso es lo bueno de correr en Costanera, podés arrojarte a morir al final de la carrera sin que nadie repare en tus despojos.

En la conferencia de prensa posterior atribuí todo a la hipótesis h). Mis palabras fueron "las mitocondrias no agarraron el entrenamiento aún, son lentas". Lo que sí me pregunto es si el tipo que clavó 1h35 en una media marathon hace 3 años era yo, o era otro tipo de una película de David Lynch.

Friday, August 15, 2008

Portishead - The Rip - Live on BBC 2008

No se va a llamar mi amor, diría Charly.
Ni será jamás tema de Marley, Suar o Tinelli.
Sus ex-managers no querrán saber por qué volvieron.
Ni sus fans podrán soportar otro desengaño.
Están de vuelta con el mejor tema del 2008.
Son una Otredad, musical, y hacen juego con todo el Inventario.

Monday, July 21, 2008

21 de Julio: Día de la Indiferencia

“Si los hados tienen sus fechas antagónicas en Noviembre, por qué los mortales no deberíamos poseer algo parecido en Julio?”. Así comienza la obra “Fechas, fractales y fisonomías” del pensador Pablo W. Lugüercio, donde alude a casualidades (causalidades) del calendario y su correspondencia con el pensamiento de Occidente.

Lugüercio sostenía que Halloween, Día de los Santos y Día de los Muertos constituyen una tríada de festividades contiguas en Noviembre “a la que deberían corresponderse el 19 de Julio con el Día de los Enemigos, el insoportable 20 de Julio del Día de los Amigos, y el 21 de Julio como Día de la Indiferencia.” Los detractores de la obra de Lugüercio hallaron esta encíclica particularmente odiosa, y aprovecharon esto para convocar al marathonista y pensador a un ágape teñido de crueldad el 21 de Julio de 1968. La velada transcurrió en el restaurant “La Aguada” del centro de La Plata. Allí se le concedieron a Lugüercio falsos premios, se invitó a periodistas para su escarnio, y se lo emborrachó completamente. El final quedó registrado en fotos del diario “El Día” de la ciudad platense: el pensador coronado con una calabaza, cumpliendo la analogía con los ritos de Halloween, y rodeado por sus detractores, que se mofaban de él.

Hay varias interpretaciones sobre el tercer día, que celebramos hoy. Respecto a las fechas de Noviembre no hay proceso más abarcativo que la muerte: allí caen también los santos, los fantasmas y nosotros. De igual modo, hay más gente que nos es indiferente, que amigos o enemigos. Levantemos la copa, pues, por este 21 de Julio que nos toca a todos, y en el cual no hay que hacer exactamente nada: sólo contemplar esa marea de otredades que vaga bajo la lluvia, desde un bar de Niceto Vega, y sospechar que la indiferencia es un poco la antesala de esa pluralidad borrosa que es la muerte.