Wednesday, December 26, 2007

Fronteras



Ríos, montañas, caminos y hasta puentes entre países. Puentes que no debieran ser ocupados bajo ningún motivo. Cercas entre campos, sugiriendo propiedad. Sistemas magnéticos que restringen el acceso de gente a clubes o eventos. Condiciones de Von Neumann y valores de la función al cruzar un cero, en matemáticas. Fortachones en las puertas de las discos. Fechas que son mojones entre distintas etapas... y cómo no, finales de año.

Todos estos ejemplos son alguna clase de frontera. Algo ocurre antes o después. No es lo mismo más acá que más acá. La función está "bien comportada" o se va decididamente al infinito. O pertenecés y entrás, o el pato vica te emboca. No es lo mismo. Me gustaría conocer en algún viaje, por caso, la Muralla de Adriano -el sitio en Escocia hasta donde llegaron los romanos antes de rebotar una y otra vez-.

A punto de cruzar la frontera del 2008 me dió por pensar en otros casos, y creo que la mayor violencia se da en los casos sociales donde está inmersa la noción de propiedad. Pues en el resto de los casos, el tiempo, el espacio y las matemáticas pertenecen a todos. Me quedo pensando entre los jazmines en otros ejemplos.

ADDENDUM: la última frontera es la superficie de separación entre las personas, su piel. Por eso cada cultura construye rituales complejos para permitir tocarse, por eso tantos vaivenes y pautas en torno al sexo -y no en torno a la respiración, por caso-.

Friday, December 14, 2007

Contra el Spam Navideño

Son dos magnitudes que se oponen, el buen deseo y la cantidad de destinatarios. El producto entre la intimidad de un buen deseo navideño y la cantidad alcanzada por ese augurio es una constante. En un extremo del gráfico estaría el deseo sincero de felicidades comunicado personalmente al ser querido; en el otro, un insoportable email con copia oculta, casi anónimo, aborrecible.

El tono del mensaje se tornaría inmanejable al mezclar gente que uno realmente estima, con seres de otros años que cuelgan de la agenda prontos a desbarrancar. Que si la agenda fuera de papel, y hubiera un capítulo de "otros", ellos estarían allí y la hoja podría ser llevada por el viento sin gran pérdida. Cómo escribir en un tono promedio para unos y otros? Mejor ni escribir.

Entonces, en estas otredades de rojo y verde que son las fiestas, sugiero infinitamente el saludo personal -probablemente con escasísimos amigos y familiares- y abjuro del horrible mail impersonal, y aún esa llamada piadosa que culmina con un "a ver cuándo nos vemos". Mi cruzada absurda de fin de año es contemplar el jardín y ver como se desliza el 2007 hacia el 2008, casi en soledad. So to speak, la década está perdida.

Tuesday, December 04, 2007

Música para aeropuertos

Las salas de los aeropuertos intercambian gente, como vasos comunicantes. Insisto en la pasividad del sujeto: las personas son transportadas por cintas, escaleras, sillas de ruedas, a veces hasta tambalean por sí solas conducidas hasta abismos exasperantes de nulidad gastronómica. Toda la materia oscura del universo se acumula ahí, todo es más sucio y más caro, los trámites infructuosos son la norma y los mediocres reinan, uniformados. Los miro trastabillar contra las Samsonites, y sólo falta "Música para Aeropuertos" de fondo, esa genialidad de Brian Eno.

Y otra vez es ese estúpido papel que nadie leerá, esa versión desganda de mí mismo en blanco y negro. Sabedor de su inutilidad, mi Cruzada Absurda de Diciembre es decorar esos formularios con cifras y letras absurdos. Llamo a los viajeros a la rebelión: si nadie lee eso, porqué no completarlos con arte? Domicilio? "Gran Apart La Oquedad". Propósito de su viaje? "Engrosar las arcas y aumentar mi tedio". Podríamos alegrar las esperas del avión eligiendo las mejores frases.

Y allí vamos, corriendo por llegar primero a Migraciones y luego -o después, según se mire- a revisar el equipaje, y que algunas veces pasemos indemnes y otras veces nos saquen el cinturón. Pero esto tiene sentido, si hasta merecemos ser castigados.

Sunday, November 25, 2007

La identidad

Desde hace unos días pienso en la identidad, en la manera en que somos y nos percibimos. Qué es lo que hace que seamos de cierta manera día tras día? Por qué no hay un reset general entre una jornada y otra, ya que las células de nuestro cerebro cambian, las circunstancias mudan, y nuestro ánimo -o lo que fuere- es función de miles de variables?

Pienso en la gente bipolar -el Mike Tyson de las depresiones, según Martin Amis en Night Train-, en la década del Prozac, en las argucias químicas que son necesarias para mantener un yo en vilo entre mareas descomunales. Y por qué? Para hacer frente al postulado de que las personas son inmutables, constantes, "con derivada cero" en el tiempo.

Hoy se dice que la inmortalidad depende de hacer back-up del cerebro que habita un cuerpo viejo hacia otro cuerpo más joven. Algo así "hagamos download de la información, alojémosla en un hardware mejor". Y yo creo que lo que somos es una información que cambia día a día. Me maravilla que los matrimonios y las relaciones familiares duren tanto, si son funciones de onda en perpetuo colapso. Debe haber algo más que explique todo esto. Mientra tanto, sigo dudando que cada mañana al levantarme, yo sea tan yo, tan siempre.

Wednesday, November 14, 2007

Miami da Tijuca

Es de noche, ya, el gimanasio ya cerró y no llegó aún nadie del grupo al hotel. Sólo me queda buscar algo en los alrededores. Los barrios pobres están cercados por los grandes cotos de caza de los ricos, me digo, mientras chequeo que soy el único caminante nocturno por la Avenida Das Américas, eyectado del hotel medio-medio bajo la lluvia hacia algún restaurant amigo que las leyendas dicen está en un mall.

Definición de hotel medio-medio: tiene todas las comodidades pero desde que llegás sentís que hay un conflicto latente con el conserje que irremediablemente estallará o esta(sh)ará. La ortografía depende de la mayor o menor solemnidad con que sepas administrar tu furia -y en qué idioma, y si es antes o después del check-out-. Amen del conserje, estás en un hotel medio-medio cuando no estás cerca de la playa en Río, o te separara una laguna probablemente contaminada. Which happens to be the case, como supe al día después: un gran caño lleva mierda de ricos a laguna de pobres. Levanto la vista hacia la noche: bajo la lluvia, a la derecha son todos terribles condominios con seguridad. Y con caños. A la derecha, pasando Avenida Das Américas, un buen inventario de chaturas de distinto signo.

El hotentote de la entrada me dice, você maluco, você devería deixar de caminar pra lá. Pero yo quiero caminar. Pienso: en el maletín tengo todo. Pero todo. No me conviene un asalto. Tres cuadras después, llego al Barra Design, y de golpe todo es perfecto y somos todos rubios y las mulatas tienen piernas absolutamente derivables (C infinito según la jerga del Exactas) y todos tienen tarjeta para los restaurants del piso tres. Elijo uno italiano, me atienden como si fuera un auténtico marahato, hasta que elijo unos fetuccini al funghi y le aclaro al mozo que odio que me sirvan la bebida. Termino rápido, un expresso, y bajo las escaleras mecánicas en esa soledad tan evidente en los shoppings: cada vez más, la gente va de a veinte, a sofocar la pobreza de extramuros en grupos bien delimitados. Ir al shopping en grupos es la analogia offline del Twitter, emitiendo grititos de menos de ciento cuarenta caracteres.

Vuelvo sin el miedo de la ida: un perfecto decasílabo. Vuel-vo-sin-el-mie-do-de-la-i-da. Mastico el pensamiento de que Miami acaba de abrir una sucursal en Tijuca. El moreno de la entrada del hotel advierte sorprendido mi retorno en una sola pieza. Viviré para pelearme con el conserje.

Tuesday, October 30, 2007

Febrero de 2010 - La batalla de los Viejos (IV)

Uno se da cuenta que algo serio ocurre cuando ve la misma conversación nimia resbalando por grupos antagónicos. Mientras terminaba de elongar en la pista podía ver, a lo lejos, un grupo de viejos tirados en los camastros -los slips raídos, las remeras de hace décadas- señalando la puerta de entrada. Al caminar hacia el bar, con la paz del después de las corridas, me ocurrió lo mismo con unas viejas jugando Burako bajo un níspero. "Vienen las brigadas, vienen las brigadas!" decían agitadas, mientras falsificaban palabras triplicando puntos.

Pasé cerca del bar para ver de lejos qué ocurría. A mi izquierda apenas si registro la paradoja del cartel "Mens Sana in Corpore Sano" en el vestuario de socias, en una fachada de ínfulas atenienses. En frente, a unos cincuenta metros y en la entrada, pugna por entrar un grupo de Gordos Cyan, consolidado desde hace un par de años como la fuerza de choque macrista. La vigilancia no sabe muy bien que hacer, y mientras tanto algunos viejos dejan las canchas de tenis y también se acercan. Empiezan a gritar: "Esto Cristina no lo permite", y hacen gestos obscenos.

Entonces la conversación nimia ya está en mi interior, en la antesala de mí mismo; esto demorará la ducha, me digo, y voy hacia la puerta sin tapujos, a ver qué pasa. Al avanzar queda a mi izquierda otro grupo de viejas tomando sol afuera de la pileta, todas de pie y de espaldas, tostando sus caderas augustas mientras cogotean de costado. Finalmente los Gordos Cyan logran entrar y comienza la pelea.

Friday, October 26, 2007

"Sepan disculpar las molestias ocasionadas"

La frase le exige cierta facultad a quien la escucha. No es sólo que uno deba bancarse la demora del subte, la lentitud del call center, la espera en un espectáculo, el piquete callejero oficial o la molestia. Todo se resume en que un Ente Poderoso ha puesto el Capex o el Opex -la versión financiera del cariño- en otro, y no en uno. Desinvertir significa esperar, y el calculado interés del Ente Poderoso en que uno sepa entender. Pero la frase encierra más. Se le exige a uno que posea la cualidad de entenderlos. Y no se trata sólo de uno. El plural de "Sepan...", esa "ene" insinuante de multitudes agobiadas, denota que ellos saben que la tortura es múltiple. Infinitos pozos y péndulos regodéandose en el horizonte.

La frase es nueva, sacada de algún manual noventoso de comunicación empresarial. Y probablemente mi percepción sea ya la del alguien que no se da cuenta de nada. Pienso en otras frases hechas: "may he rest in peace" del inglés, "tomara que você" del portugués, etc. Todo parece bastante sin sentido. Para qué la frase, si sólo exhibe el desdén? Googleo la frase y la encuentro seiscientos cincuenta y cinco veces. Con esta entrada en Blogspot serán 656. Diez más y ya estaremos en el número justo, pues está claro que el infierno está sembrado de molestias ocasionadas.

Saturday, October 20, 2007

Martin Amis - "Night train"

La novela ya tiene su tiempo (1997), sólo que me llegó tarde. Creo que Amis quiso confundir a todo el mundo y echarse a reír antes de su retiro de unos años en Punta del Este. El tono suena a policial negro, aunque él es más bien un "escritor moderno". El contrapunto entre la protagonista-Mike, una policía ex alcohólica y hombruna- y Jennifer la-que-lo-tiene-todo es demasiado pronunciado. Hay un clima de final de civilización que también se advierte en otras novelas de Amis y de McEwan -compañeros de camada, finalmente-. El final es nebuloso, cinematográfico -por los diversos planos de lectura- y tan bien escrito que da asco.

Me resisto a citar nada; en parte porque sólo tengo a mano la traducción castiza "oye tú eres un niñato pijo"; en parte porque está todo parejo, bueno, para salpimentar y leer de corrido en dos noches.

Thursday, October 18, 2007

Sanhattan


Grùas, grùas, grùas -asì, de a tres, y con acentos al revés- erizan el horizonte hacia donde uno solamente creía ver montañas. O al revés, tras millones de años la montaña que contemplò arruguitas de casas ahora ve la competencia de las torres de Sanhattan.

No estoy en Chile, o casi. La coctelera entre la modernidad y el Santiago sereno que yo conocí arrojó este resultado en Las Condes. Antes: casas de piedra, iglesias, sumisión. Ahora: flujo de caja, americanismos, check-in on line eficiente en Lan (así, en verso). Debo romper el orden, debo hacerlo: salgo corriendo por Riesco hacia arriba, me meto en el Hyatt, saludo como viejo habitué y descanso un rato en el gym. Saludo y bajo hacia Las Condes. Aquí siempre estoy multiplicado por menos uno: ni siquiera hay gente corriendo.

Y cada tanto, la perplejidad que se desliza desde la copa de Carmenere hacia arriba: yo soy el trasandino. Ah, la cuestión de las relatividades. No, no estoy en Manhattan pero tampoco en Chile: estoy en Sanhattan.

Saturday, October 13, 2007

Fiesta

Vienen de distintos lugares y situaciones, se dejan caer en la noche norteña y húmeda a la orilla de un hipódromo. La lluvia deja su trazo en los vestidos, en el sendero barroso de la entrada y en el diálogo -ves, fijate cómo tengo el pelo con esta humedad, pero qué se puso esa gorda con este día- pero a pesar de los matices hay un nexo: hoy hay fiesta, se casa un amigo.

El ritual varía levemente desde otras veces: no hay cumbia villera, no hay música nacional, un animador crooner patizambo canta New York y se intenta un karaoke forzado. El vino merece algún milagro de Canaan, pero contribuye a hacer más picante la conversa entretejida entre los diez o doce de la mesa -por suerte todos conocidos o amigos, nada de melifluas frases políticas-.

La fiesta hace estragos y en la mesa nos sentimos levemente mejores que el resto, en un desempate por penales. Más cambios? Los mozos hacen entradas triunfales con músicas heroicas, los bailes se entretejen con el menú, los archivos de pocos megas hacen que las fotos de la entrada estén en el powerpoint de la salida. Todos felices, hermanados en el amor digital. Los chicos crecieron y se casaron.

Hoy añoro ocho horas de sueño. Me subo al globo Montgolfier de mi propia percepción, y anhelo la comprensión de un espiritu dickensiano que pudiera abarcar en su mirada a todas las fiestas del orbe desde su creación: Baco, Quetzalcoatl, Kali, San Juan, Kirchner. Podrá sentir este espíritu el palpitar de todas esas pulsiones, lo real en lucha con lo efímero, los viejos tramando vigencias de algún signo, la sexualidad en miradas oblicuas, los jóvenes despreocupados y borrachos, los homenajeados y los festivos a ultranza, todos corriendo a apurar esa forma inmemorial y urgente de vida que es la fiesta.

Thursday, October 04, 2007

De vuelta a Montevideo

Y cerca de Pocitos y del Buceo las esquinas descienden hacia el río con olores a leño ahumado, un aroma a pasado que aún flota indemne ante la nafta. Por Malvín los trolley ya no pasan, pero todavía se ven los chicos de primaria yendo ensardinados a sus escuelas laicas, en esos delantales tableados llamados túnicas, con severidad oriental.

En los vocablos hay sutiles diferencias: no es mandarina, es tanjerina, y no es batata sino boñato. Y aún quedan los incalificables botija y chiquilín. Los postres chajá yacen amontonados en los comercios como artículo infinito, una taxonomía de un único elemento charrúa, alfa y omega de un universo postreril. En la mesa sobrevuela la vieja pulseada entre Norteñas y Pilsen, el café es intenso y los azúcares son de diez gramos, enormes.

Se habla con frases suntuosas, engoladas: es común un "pasarla bien" como saludo final, o calificar todo de "imponente" o aseverar con un "seguro" con acento grande y augusto en la "u"; en sus gestos hacen malabares con mates adiestrados en origen, termos que conservan verticalidad de asombro, o porongos colgando de bracitos con la nimia esperanza de no caer del dueño. Ah, si el ADN ayuda, las próximas generaciones de orientales vendrán con tercer brazo cargador de termo.

Y sigue el balance, y es bueno: platos abundantes, colores chillones de publicidades sesentistas, troncos pintados en tricolor de viejas elecciones, avisos en la tele con eco hacia el pasado, la triste nostalgia del parque Rodó y del Centenario, más gente buena que mala, más mina sin tanto adorno, y sin embargo una estúpida tendencia a copiarnos en lo malo, y nunca sabré porqué.

Mañana, de vuelta a Montevideo.

Monday, October 01, 2007

Stephen King - "On Writing"

Stephen King representa una combinación extraña. Es un escritor que efectivo en lo suyo -vende- y con talento. Dicho rápidamente: sus novelas dan miedo. Y algo más: las versiones cinematográficas de sus libros han tenido buen suceso; que lo diga sino la imagen de Nicholson con el hacha y a su hijo con el triciclo. Anecdóticamente, King es también ecléctico en el sentido de ser un rock star de medio pelo, y haber salido (relativamente) ileso de drogas, alcohol y accidentes.

Yo me quedé en la primera mitad de su producción literaria: recuerdo pasajes de Carrie, La Danza de los Vampiros, La Zona Muerta, El Resplandor, Misery, It, Los Tommyknockers. Creo que no pasé de eso. No fui más allá: retrocedí espantado a la cantidad de tomos y páginas de sus últimas creaciones, a sus varios pseudónimos y al peligro de verlo repetirse.

De su libro "On Writing", y de la horrible traducción "Mientras escribo" rescato algunas ideas originales y sin mucha vuelta -muy en la línea de un tipo que sabe que el éxito le llegó con Carrie, viviendo en una casa rodante, escribiendo en sus ratos libres entre trabajos intrascendentes y mal pagos.
  • "La primera regla del vocabulario es escribir siempre la primera palabra que se te haya ocurrido".
  • "A menudo escribir bien significa prescindir del miedo y de la afectación".
  • "El truco es dejar que (el párrafo) siga su curso. Después, si no te gusta el resultado, lo arreglas y listo".
  • "Si quieres ser escritor, lo primero es hacer dos cosas: leer mucho y escribir mucho (...) No he visto ningún atajo".
  • "Leemos para conocer de primera mano lo mediocre y lo infumable".
  • "Cuando se escribe mejor, es cuando el escritor lo vive como un juego inspirado".

Wednesday, September 26, 2007

Febrero de 2010 - La Batalla de los Viejos (III)

En mi vaguedad de cuarenta y tantos yo no sabía realmente de qué lado estaba. Por un lado seguía sintiéndome joven, marathones mediante; por otro, me sabía un vitalicio en ciernes. Jugaba con la idea de la decadencia como si fuera decididamente ajena.

Contemplaba lo que ocurría en el club con una serenidad mediocre: me gustaba ver la soledad de la pista de atletismo mientras elongaba, escuchando los pajaritos y los trenes al pasar. Disfrutaba de la enorme contradicción de sentirme en el centro de Palermo, inmune al ruido y a la especulación inmobiliaria. Jugaba a pensar que de morirme, querría que se arrojaran mis cenizas a la pista de atletismo; era un idiota, soy un idiota, pero eso nos pasa a todos.

Y así estaba justamente el día en que todo ocurrió. Pensando en cuántos años ya de repetir el ritual de estirar las piernas sobre la baranda de la pista, de despintar los barrotes al estirar gemelos, de lo bien que me sentía tras correr diez kilómetros a un paso cansino. Los viejos y las viejas sólo pasaban por la pista como paso obligado a las canchas de tenis del fondo. Uno los veía dirigirse allí con sus ropas raídas, y allí fue cuando escuché que estaban llegando las Brigadas de Macri.
Continuará

Sunday, September 23, 2007

Febrero de 2010 - La batalla de los Viejos (II)

En efecto, había un grupo disidente de Viejas que en realidad regenteaba la sede Jorge Newbery con impunidad. Invadían el bar para jugar a las cartas y al Burako con manteles rojos; evitaban con cuidado cualquier consumición y despachaban con un gesto al incauto mozo que se acercara a ofrecerles un cafe.

En sus intentos deportivos vestían con singular ridiculez, llamando la atención con mallas chillonas y fuera de época. En la pileta bloqueaban los andariveles rápidos con nados en estilo pecho, en el gimnasio reservaban media hora antes su zona favorita. Sabían fraguar carnets de todo tipo, y reservaban camastros de a pares para tomar sol con minuciosidad, a pesar de las dermis laceradas por el cáncer.

Su conducta social era pareja: criticaban y bufaban al ocasional paseante, y a cualquiera que se atreviera a pasar cerca con niños. No hablaré de sus juanetes, de sus vicios al hablar y de sus frases repetidas; basta decir que estas viejas parcas eran la némesis perfecta de sus esposos.

Continuará

Friday, September 21, 2007

Febrero de 2010 - La batalla de las Viejos

El cartel anuncia con quietud: "No ocupar los camastros con pertenencias". Alrededor se escucha la chicarra avisando que es verano. Bajo el cartel medran los bolsos con raquetas y demás enseres de socios encima de las reposeras. Poco caso se hace de la consigna: los viejos están en la penumbra de la cancha de paleta, planeando un asado, o simplemente tirados a la sombra. Algunos están mirando en la televisión del bar la Batalla de Gualeguaychú, que parece en su apogeo. "Lo importantes es ocupar el camastro temprano" te dicen, torciendo con porteñez la sonrisas desdentadas y gastando cáncer de piel. Y se alejan con sus rengueras de adictos al deporte.
El club está virtualmente tomado por los viejos. En el 2008 se votó en contra una resolución para que los socios vitalicios pagaran; a partir de entonces, los jóvenes decidieron irse -algunos, literalmente a la guerra- y otros simplemente abandonaron el Club y recurrieron a la Justicia. Dos años de litigio contra los Amigos del Lago y se dice que hoy, 10 de Febrero, vendrán las Fuerzas de Macri a tomar el club para edificar la Torre Newbery donde hoy está la pista de Atletismo.

Los viejos hacen poco caso: juegan de a seis en la cancha de tenis, lavan su ropa en el piso de la ducha, se pasean en cueros y van a la pileta con en sungas rojas y caídas. Ya ni tienen que pelear por las parrillas; el club es de ellos, hasta la muerte, y lo saben. O casi: intuyen que, en realidad, el club es de las viejas.
Continuará

Tuesday, September 18, 2007

Requiem para Gino


De la lista de placeres capitales, el más sencillo de abordar abiertamente en un blog es el de comer. No es una cuestión menor en una ciudad con inflación creciente y con un turismo que tira para arriba los precios: es inmediato que un buen almuerzo que en 2002 no bajaba de 15$ ahora está cerca de 40$ -a menudo por cuestiones barrocas ajenas al gusto del comensal-. Debería haber una guía acerca del buen comer, que vaya más allá de los intentos de la Guía Óleo.

No hice aún el duelo por la desaparición de Gino -Diagonal Sur casi Alsina- con sus platos caseros y la atención de Georgina, con el silencio tempranero, el monitor bajito en ESPN y ejemplares de La Nación siempre disponibles. Cierro los ojos y recuerdo que al menos dos veces por semana, hacia 2004 ó 2005, me obsequiaba a mí mismo con el ritual de un almuerzo temprano y silencioso, en un Gino casi desierto. Depende del día, puede que fueran zapallitos rellenos o parmeggiana de berenjenas. Ante la duda o acabado el menú del día, tenían los mejores tallarines caseros con simple aceite de oliva. Hasta el café era bueno.

Quedan las anécdotas. Una vez un director me sorprendió en ese ritual y me increpó por mi soledad. "Siempre cagándote de risa, vos" fue su frase. No le era dado entender que el precio de una "necesaria empatía de empresa" eran los almuerzos ruidosos, plurales, difícilmente digeribles. En otra oportunidad, cuando los piqueteros atacaron la Legislatura, Gino se convirtió en la central de operaciones de una larga mesa con una veintena de Gordos Uniformados. Gino estaba virtualmente tomado por un Séquito de Gorgories: me dejaron pasar y comí en soledad, lejos del grupo, mientras miraba en el monitor la violencia a pocos metros. La planta del local estaba sitiada entre la oblicuidad de Diagonal Sur y los fondos del Hotel Nogaró; el piso ajedrezado continuaba hasta un fondo desdeñable donde medraban los que llegaban tarde. Una tarde de 2006 un letrero me paró de bruces en la puerta: Gino había cerrado, y el diariero de la puerta no supo explicarme qué pasaba. Dicen que Georgina está trabajando en un hotel.

Vuelvo al hoy. Si tuviera que elegir, queda poco. Alguna picada en el Bar de Cao, en Independencia y Matheu. Celia retoma allí el papel de la moza protectora en la saga universal. Tal vez el Vivaldi de Echeverría y Conde a la hora de un desayuno de trabajo puede servir. Qué debería haber: comida simple, silencio, un diario a mano, platos en precio. Es mucho pedir?

En fin: menos plato ostentoso, menos artificio de empanaditas previas no requeridas, menos ostentación en la lucha de clases entre cretinos y mozos. Y por supuesto, menos gente que te diga lo que está bien y lo que está mal.

Si conocen algún lugar así, por favor avísenme.
In memoriam Gino

Thursday, September 13, 2007

Wednesday, September 12, 2007

Tuesday, September 11, 2007

Un Nobel para Borges

Tomó lo último que quedaba del café, en la soledad de la sala de redacción; los ecos del camión de la basura y las aspas del ventilador eran los únicos sonidos que lo acompañaban en la madrugada. Todavía no tenía la contratapa de la sección Deportes y estaba harto de su trabajo. Lo único seguro era que la nota debía ser de rugby.

Pensó en el wing del partido de hoy, en los tackles oportunos contra el grandote francés del otro día -ese que parecía un náufrago-, y en los tries salvadores de hoy contra Georgia. No había siquiera la posibilidad de hacer chistes con las islas Georgias. Pero el wing se llama Borges, se dijo. El camión de la basura pasó dejando el hedor a su paso. No fue inspiración sino hartazgo; y comenzó a escribir.

"Lucas Borges, descendiente directo del escritor Jorge Luis Borges, reivindica la argentinidad más pura al combinar talento, decisión y un vigor ingobernable ante el ingoal" escribió, sin miramientos.
El daño ya estaba hecho; pero siempre lo podría atribuir a un error en sus fuentes.

Monday, September 10, 2007

Leyendo por arriba

> De: HTQ
> Enviado el: Lunes 9 de Noviembre de 1998 16:35
> Para: DOM; LIT; SAD
> Asunto: Innovaciones Tecnologicas
> Confidencialidad: Privado
>
> Hoy en la reunion de pendientes la gerenta nos hizo reflexionar de lo poco
> que estamos involucrados en lo que respecta a innovaciones tecnologicas.
> Al respecto periodicamente recibimos informes de la gerencia de Tecnología
> que yo le reenvio a L.
> Les pido que hagan el esfuerzo de leerlos aunque mas no sea por arriba y
> en el caso de detectar algo que consideren de interes, lo compartamos
> entre todos.
> Es muy importante que no nos quedemos solo en el día a día.
>
> Bye
>
> HTQ