Monday, September 10, 2007

Leyendo por arriba

> De: HTQ
> Enviado el: Lunes 9 de Noviembre de 1998 16:35
> Para: DOM; LIT; SAD
> Asunto: Innovaciones Tecnologicas
> Confidencialidad: Privado
>
> Hoy en la reunion de pendientes la gerenta nos hizo reflexionar de lo poco
> que estamos involucrados en lo que respecta a innovaciones tecnologicas.
> Al respecto periodicamente recibimos informes de la gerencia de Tecnología
> que yo le reenvio a L.
> Les pido que hagan el esfuerzo de leerlos aunque mas no sea por arriba y
> en el caso de detectar algo que consideren de interes, lo compartamos
> entre todos.
> Es muy importante que no nos quedemos solo en el día a día.
>
> Bye
>
> HTQ

Saturday, September 08, 2007

Exacerbación del yo profesional en la web

El proceso (de izquierda a derecha) es sutil, origina otredades e inhibiciones.
Depende de quiénes seamos, de nuestra edad, y de cuánto queramos mostrar, los "puentes" entre online y offline son cada vez más pequeños.
Más datos en Snark. Este post es un "puente" entre ambos mundos, por ejemplo.

Friday, September 07, 2007

Los mails, el Jumanji, y la demolición

Exhumacion del Laboral.Doc (esto pasó hace unos diez años)

[Escritorio de SD, 9:25, hora del Jefe]
Jefe: -Tenés que decirle esto a Rossi: está mal la medición. Ninguna tributaria puede colgar de un CTZ. Sí, así, apretá enter. Sabés manejar el mail? Yo definí un grupo PP para todos Uds.
S: -A ver... lo abro... ningún mail abierto, ningún mail recibido...
Jefe: -Je. No te pongas mal pero yo tengo que abrir tres. Es una cuestión de importancia, je. Ayer me fui a las siete pero la gerenta me los mandó después.
[Yendo a lavar la taza conmigo, 9:30]
Jefe: -Mirá: ahí hay lavandina y detergente. Porqué usas detergente ?
Yo: -No, por las quemaduras del año pasado, miro con un poco de respeto a la lavandina. Uso detergente y listo.
Jefe: Pero no querés...
Yo: No. (Apuro el paso)
Jefe: -No, porque yo... el juego de té de casa se mancha mucho. Entonces agarro lavandina y... Dani, esperame.
[9:35, abriendo el café]
Jefe: -Claro: se acaban los víveres. Desde que S y L están pero no aportan... je, estos chicos.
[9:37, mirando el monitor de Seba]
S: -Al final, este asunto de los CTZ...
Jefe: -Es admisible; vos no tenés por qué saberlo... hasta hoy. Desde mañana... je, je... te exigiremos más. Sos un junior y estás aprendiendo. Pero mandá esa nota. Y decile a aquél que no cometa más ese error. Cordialidad.... cordialidad... si, pero firmeza. Eso es: cordialidad pero firmeza. Me gustó. Dani, no tenían que venir más temprano todos Uds. ?
Yo: -...
S: -Qué es eso ? (Gesto de casi repugnancia, señalando el monitor del Jefe)
Jefe: -Mi nuevo protector de pantalla de Jumanji. Te gusta ? Yo no vi la película. Pero lo vi en el CD... está lindo, no? Te gusta ? Querés usarlo?
S: -Hem...
Entra L, con unas cuantas bolsas. Trató de disimular su aparición; no le fue posible.
Jefe: -Buen día, cómo te va... cuántas bolsas. Ayer recordábamos con Daniel cuando revoloteabas, y no lo haces más. Está muy mal. No debieras haber cambiado. Otra cosa, te dije que tenías que venir temprano? Miren, ahí vienen los nuevos pasantes que vienen a observar las distintas jefaturas. Uno de ellos está bronceado.
El Jefe da media vuelta y abre un nuevo frente de ataque.
Jefe: -Buen día! Por acá, por acá. -Sonríe- Eh, pibe, acá no se viene a tomar sol, je, je.
Hacia las 9:50 los cadáveres de la jefatura yacen diseminados en el quinto piso.

Thursday, September 06, 2007

Martin Amis

"Beauty is in the eyes of the beholder. Which is fun for the beholder; but what about the owner, the tenant?
Nicola wondered whether she'd ever had a minute's pleasure from it. Even at sixteen, when you're excitedly realizing noticing what you've got (and imagining it will last for ever), you're still noticing what you haven't got, and will never get.
Beauty's hand is ever at its lips, bidding adiew. Yes, but bidding adieu in the mirror. "

Martin Amis, "London Fields" (1989)

Tuesday, September 04, 2007

Childhood´s End (II) - Fantasmas

Ganado al living en virtud de alguna negociación familiar estaba mi cuarto. La cama siempre estuvo a la izquierda -la cabecera contra la calefacción central- y el escritorio contra la ventana sujetando el sol del oeste que caía a pico, filtrándose en hondas franjas horizontales según el rigor que estableciera la persiana. Recuerdo otros años con el escritorio contra la pared de la derecha, según el humor y la ingenua reivindicación adolescente hecha de posters y banderines.

De muy chico recuerdo una mampara enorme que dividía el ambiente; años después -detonar cambios siempre nos llevó tiempo- caímos en la cuenta de que el living estaba a oscuras. Hay cataclismos que signan una familia; así fue cuando la mampara fue abatida y convertida en entrepiso del cuartito de la plancha -no puedo ponerlo con comillas, sería faltarle el respeto-. A partir de entonces sólo quedó una biblioteca y un aparador como división entre mi cuarto y el living, y el lugar de paso quedó a la derecha. En el living propiamente dicho quedaban cuatro sillones igualmente incómodos, muebles de escaso relieve y un último y desvencijado sillón enorme cuya locación variaba según su inutilidad, donde el gato dormía su siesta y hacía nido de pulgas. La mecedora inglesa estaba cerca de la entrada, lejos de mi territorio.
Había fantasmas de distinto tenor que competían por ser notados. Cerca de la entrada estaba el cuadro de una desconocida y disgustada abuela Victoria, y a su lado, un reloj de Escasany de campanadas tétricas. De noche ocurrían dos fenómenos: de los hierros de la calefacción surgía un cric-cric con el vaho del calor, mezcla de potestades de Lovecraft con alguna entidad en avernos de subsuelos -fui al sótano una vez; no me repongo. El otro efecto sugestivo eran los rombos extraviados que surcaban el techo. Años de terror después alguien me informó del rebote de la luz en los techos de los autos. Yo sé que no. Las leyes de reflexión no sirven para explicar la forma en las figuras evadían los rincones del techo del living, oscilaban y fugaban hacia la puerta.
Me pregunto qué pensará de todo esto la nueva propietaria.

Sunday, September 02, 2007

Childhood´s end

Bernardo de Irigoyen al 1500, donde San Telmo desbarranca en Constitución. El mármol de la entrada atempera el calor de los veranos, donde el sol cae a pleno desde el oeste -sólo con algún árbol de contención improbable- taladrando el acero de la puerta de entrada, hoy verde, hoy enrejada. Me digo, "aquí viví mucho tiempo", y parece que fuera otro quien lo dice. El barrio es una metáfora de la Argentina: hace cincuenta años era zona de lujo. Mi padre iba con los abuelos a comer al restaurant de la estación. Luego, ya se sabe: desidia, inquilinatos, autopistas, comercios que ya no venden, zona de paso. El triunfo de la fealdad. El departamento se vendió por nada; la verdad es que hoy no puede uno caminar por esa cuadra en la noche.

Y si pudiera detener la cinta y sacar una foto de la década, contemplaría una marea de sobrevivientes que se mudan al norte de la ciudad. Se agolpan en conejeras seguras, alquilan mal e hipotecan futuros. Estalla Palermo para darles albergue, se destruyen casas para acercar progres al cielo. Todo por huir del Sur, todo porque los sucesivos gobiernos permiten el triunfo del mal gusto, la violencia, el clientelismo. Y los que se salven, que se vayan a sus cotos cerrados al Norte.

Hoy el mármol y algunos viejos permanecen en ese edificio. Van en procesión lenta al supermercado de Brasil y Perú, y rezan para que no los asalten al salir.

Thursday, August 30, 2007

Tuesday, August 28, 2007

Pikachu Attack III - un diálogo en El Ateneo-

Para los newcomers, el Pikachu Attack significa el robo a mi auto -de apodo Pikachu-.
Allí perdí un libro que todavía estoy buscando.

Librería El Ateneo, calle Florida, espléndida tarde de sol.
-Buenas tardes
-Buenas tardes
-Digame, se puede buscar un libro en el sistema...
-Cómo no. Decime el nombre.
El vendedor es de mediana edad, anteojos que le penden de una cinta, buena predisposición. Teclea con aire de entendido.
-"La Ciudadela del Autarca" (lo digo así, con comillas) de...
-Sí, es de Gene Wolfe.
-Lo conocés? (incredulidad)
-sí (busca...)... no, hace rato que no llega nada. Lo compraste hace un tiempo?
-Sí, era de Minotauro, hace diez años. Lo perdí y quiero terminar de leerlo.
-Hmmmm.... Fuiste a Corrientes o a Pza Italia?
-Fui. Ni lo conocen. No hay nada. Todo es Asimov o Tolkien. Vos por lo menos lo tenés en la base de datos.
-Sí, pero esto está muerto. Cuando el Grupo Planeta compró Minotauro se vendió todo en mesa de saldos a seis pesos.
(Silencio de destrucción. Los turistas revolean como un ramillete disperso alrededor).
-Voló todo?
-Voló todo.
-Y entonces qué hago? Cómo lo encuentro?
-... te lo debo.
Telón rápido. Salí aplastando turistas hacia el subte B.

Conque, amigos hispanos, ya sabéis. Que este libro sólo se encuentra en España, joder.

Monday, August 27, 2007

Los corredores y la Long Tail (II)


Estos son los resultados. Unos 3 mil corredores de marathones en Argentina, agrupados "de a diez minutos", mostrando la singularidad de dos economías:
- A la izquierda, la rareza de los que van muy rápido.
- A la derecha, otra rareza: los que logran llegar, aunque van muy despacio.
El último resultado está sesgado porque no todas las marathones registran las llegadas luego de las 5 horas.

Nota Posterior: depende de lo quiera mostrar, tengo una Long Tail !
Con estos cambios:
- Graficando velocidad de los corredores en vez de tiempo de llegada
- Considerando que -luego de las 4 hs- hay llegadas no registradas o abandonos (10% casos)
- Considerando la gente que camina distancias larguísimas en tiempos enormes.ç

Gracias a la gente de El Km por la data

Friday, August 24, 2007

Los corredores y la Long Tail

De nuevo, no sé si esto debería ir en Snark o aquí. Veremos...
Hablando con un corredor amigo sobre una futura charla divulgativa sobre marathones, training, aplicación de relojes GPS, y locuras via Excel, pensé que hay una "Long Tail"-ese efecto tan conocido de Chris Anderson-, una distribución de corredores, que podría ser un gran ejemplo para este curso. Veamos los números:
  • Solo un 40% de los argentinos realiza alguna actividad física.
  • De ellos el 8% corre.
  • Sólo un 25% de corredores participa en competencias.
  • De ellos, sólo un 5% llega a correr un marathon de 42km.
  • Según datos de US, de los que llegan, sólo un 25% lo hace abajo de 4 horas, un 8% llega abajo de 3 horas y media, y sólo un 2% llega abajo de 3 horas.
  • En Argentina llegar en 3h y media significa que sos sólo uno en 1280 personas: un privilegiado. La elite es de sólo 300 personas... es gente muy especial.
El concepto de "long tail" está clarito aquí: la gente mira la punta, pero el negocio y la fiesta viene de todo lo que está afuera de la elite.

Wednesday, August 22, 2007

Pikachu Attack II

Pasé por unas diez librerías y ni noticias de Gene Wolfe. Los libreros enarcaron las cejas y continuaron remarcando los precios. No es algo que impacte en la canasta básica.

Todo esto demuestra que no hay solidaridad en la comunidad blogueril, que el rating de este blog es algo inferior a lo que acontece con Wanda Nara en YouTube, y que a Wolfe lo lee su sólo su mamá y a veces la tía. De paso, me hago cargo que el género sci-fi ocupa algo así como la esquinita de la mesa del fondo, y es 50% Asimov.

Así estamos, aún presas de la violencia, de la tinellización de la sociedad, de Aníbal Fernández y del Pikachu Attack. Y sigo sin poder terminar "La Ciudadela del Autarca".

Sunday, August 19, 2007

Pikachu Attack

No es que me no me moleste que hayan forzado y roto la cerradura el auto -Twingo amarillo, llamado Pikachu- frente al Cenard. Ni que sea invulnerable a la sensación de inseguridad. Ni que se hayan llevado un kit completo de correr, y ni hablar del estéreo del auto.

Lo que de veras me molesta es que se llevaron el libro "La Ciudadela del Autarca", de Gene Wolfe, cuando estaba saboreando los últimos tres capítulos. Es algo difícil de conseguir... y era la culminación de una saga de cuatro libros que cada vez me estaba gustando más.

No es un unicornio azul, pero cualquier información, sabré recompensar.

Monday, August 13, 2007

Tres otredades dispersas

Un sujeto A va a un telo. Al ir a buscar el auto al garage, se topa con el de su amigo B, compañero de años. Urdiendo una especie de joda, le quita dos tazas al auto, y se marcha del albergue. Camino de la cancha al domingo siguiente, pasa por la casa de B y en el umbral de la puerta le anuncia que tiene lo que se le perdió hace unos días; insiste, le pregunta por lo bajo con qué mina habia ido al telo. B no hace comentarios. Entra a la pieza y con tranquilidad le comenta a su mujer que su amigo A había encontrado lo que a ella le habían robado en el supermercado.
A jamás volvió a saber de B o de su esposa.

El tipo en el subte le habla a su compañero. Le contesta éeeh, o cómooo; en realidad lo escucha, pero esgrime una sordera mal fingida para restarle importancia; cuando toma la palabra refulge, es mucho más él -todo el subte es él- y sus historia de secretarias y directores. También el ignoto entorno le sirve de público. Cuando su compañero se despide y baja del subte, su escenario se disuelve, y su rostro pierde brillantez. No lo escuchan, y baja la cabeza.

Un cuarentón post hippie camina por Bartolomé Mitre y está por cruzar. El tipo es raro, algo panzón, con detalles que desentonan: lleva el pelo largo, cano y raleado en la coronilla, atado con una cinta. De pronto, al comenzar a cruzar la calle, se le caen los puchos. Durante seis o siete segundos se agacha, levanta el paquete y dos o tres cigarrillos que se le habían escapado; recién ahí gira la cabeza hacia la izquierda -aún agachado, como descubriendo el vago peligro- pero advierte que aún puede levantarse con lentitud y proseguir el cruce, esquivando autos. Es una lucha de potenciales químicos en el cerebro: la conservación del vicio, y luego el instinto de la autoprotección. Mira con desprecio a los automovilistas que le tocan bocina, y llega exitoso a la otra acera.

Monday, August 06, 2007

Rewind: mis propias otredades

Lista de recuerdos tipo Paul Auster: Tandil en un camping de la primaria, con la mezcla de dos divisiones antagónicas en el dormitorio. El juego de crocket y las excursiones insípidas y minerales. Esto es la bisagra, la divisoria entre el niño y el adolescente.
Por entonces, el cumplimiento de leves ritos idiotas, como el de quedarme inmóvil ante ciertas campanadas casi mortuorias. La fascinación del Rasti: construyo, luego existo. Un día que jugué bien al fútbol en cuarto grado. Recuerdos deportivos, clavados como mariposas en bases de datos: la entomología del memorioso deportivo requiere de un balón. Es fábula, pero recuerdo un Alemania-Suecia del Mundial 74 y un cumpleaños en Barracas ese día. El hermano mayor del cumpleañero tenía Topper negras e ínfulas de beatle, hoy es concejal radical, o padece alguna extinción semejante. Sturla ya se había muerto, Lanatta era el que mejor jugaba al fútbol, y Sarciat iba a ser el único sobreviviente en términos de amistad de aquel grupo. Sólo que entonces no sabía nada de esto, no sabía que esto era importante, ni sabía que algo jamás iba a serlo. No sé si era feliz: creo que los chicos lo son, en tanto jamás se lo preguntan.

Obviemos muerte paterna, lo esencial no es para los blogs. El azar determinó un colegio técnico. Un viaje solo en Aliscafo a los trece años, sueños de independencia oriental munidos de permiso de menor. Un helado en Montevideo a la salida del Parque Rodó. Pero, hay datos de Primaria que aguardan: correr delante de la fila a limpiar el pizarrón y airear el aula. Izar la bandera, o buscar candidatos a ello, un cipayo en ciernes de pronta rebeldía. En cuarto grado, haber recibido la medalla de Mejor Compañero, y las miradas un segundo antes. Parecido a las miradas cuando me fui de Big T treinta años después. La idea de haber sido muy pacato, de niño. La idea de no saber salir de uno mismo, de grande.

Otro absurdo, más adelante: el voley en el recreo del Pío sobre los travesaños. El cuerpo sintiéndose capaz de ser más que otros cuerpos. Lo mismo quedaría para las marathones, el estudio o el dinero, años más tarde. Un necesario campamento en Gesell arroja este inventario: ocho carpas sobre el bosque arenoso, los viejos grabadores con temas de Serú, la prohibición de volver tarde. Importante: nuestro equipo de fútbol ganó, impensadamente. Alguien rechazó mi regalo de cumpleaños -un paquete de pastillas-y tuve la noción equivocada de que años más tarde me sentiría orgulloso de ese rechazo. Sigo evadiendo las obviedades de Teatro, Bariloche, y el inicio de la Facultad. Más acá, en NCR, la imagen de la pelotita de ping pong naranja rebotando ante las miradas de los gerentes. Cataclismo iniciático: llamada de La Plata, la ventanilla de un cajero automático que dice hola y adios, sube y baja, las páginas del manual que desfilan a medianoche y descubro que el DIY (hágalo Ud mismo) no es lo mío, volumen XIX. Pero: un leve fluir de camaradería entre los técnicos. La primer idea errónea sobre la Autoridad: los de abajo contra el de arriba, tan simple como eso.

Luego, en esa bisagra de comienzos de la Facultad, olvidé todo y la Ciencia fue lo importante -aunque era sólo otro posible driver. Allí tambíen me olvidé y me nublé, otra forma de seguir adelante. La manía por entonces era correr los colectivos cuando se estaban yendo, e increpar al chofer. Otro desafío a la autoridad? Los CEOs debieran haber manejado bondis?

Luego hubo otro mantra, el del Negocio. Pero todo era lo mismo, siempre me explicaban y desatendí, aburrido. Luego -y al decir luego, puede significar décadas- la seriedad familiar y laboral, que al igual que las tragedias familiares escapan a los fines de este blog. Life starts to make sense, NOW, me digo. No hay ensayos. Y lo que me molesta, lo que de veras no tolero: el 130, que juro fue rojo y que casi siempre vi azul tipo 152, juro que hoy pasó y lo vi verde amarillento, del color del paso del tiempo.

Wednesday, August 01, 2007

Un sueño

Estoy en un gran bar en forma de "U" donde va llegando por la mañana gente del barrio privado "Vivir Mejor". La luz matinal penetra por un vitraux que ilumina los rostros, dotándolos de cierta bondad. No hay mesas, los residentes llegan, toman algo de carritos que aparecen caóticamente, y se sientan alrededor de la U, estudian -hay muchos jóvenes- o leen el diario mientras saborean sus yogures. No hay mozos.

La rutina se altera con la llegada de los carritos a la "U". La manada entusiasta se zambulle especialmente sobre el carrito de lácteos. La chica de al lado me pregunta si me gusta "Vivir Mejor" y si hace tiempo que estoy aquí. Yo me excuso, busco algún café con cierta ansiedad, y mi anhelo parece concretarse en un carrito distinto que llega. Pero suena una voz metálica anunciando que "el café está vencido". Le pregunto a la chica si acá los objetos ya trabajan con RFID, pero ella se encoge de hombros.

Cuando estoy considerando cambiar mi plan hacia yogur con cereales, de repente la multitud parece cobrar vida y arroja sus tetra brik de 1 litro de yogur a un cesto común que engulle el contenido. La barra se levanta y en su lugar aparece una escalera que desciende ominosamente hacia las sombras. Todos bajan al unísono, yo me quedo pensando.

Saturday, July 28, 2007

Gene Wolfe

"A la luz del relámpago vi la cara muerta de la camarera que nos había servido (...) en el café de Nessus. Toda su belleza había sido borrada. En el recuento final sólo hay amor, sólo esa divinidad. Nuestro pecado imperdonable es siempre el mismo: sólo somos capaces de ser lo que somos."

Gene Wolfe, "La Garra del Conciliador" (1981)

Thursday, July 26, 2007

HP VII en español

Se cumplió la predicción: a días de la publicación del libro VII en inglés, ya se encuentra un blog donde, capítulo por capítulo, aparece la versión española, cuyo título es -como había creído- "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte".

La avidez justifica el apuro. Yo me reservaré para la versión en papel y en inglés. Pero esto es otro costado más de los fenómenos colaborativos (el P2P, el compartir ancho de banda vía FON, los hubs entre aeropuertos secundarios, etc). Es otra faceta de la Web 2.0-

Saturday, July 21, 2007

Harry Potter y las Traducciones Mortales

Bien podría ser ése el título del último libro de la saga HP. Ya se sabe desde ayer cómo termina todo, pero el último misterio real será cómo la van a chingar los cabrones con la traducción.

Por más que Scholastic-Salamandra et al traten de diferenciar entre el español-boricua-chicano-argento, ya hemos visto desde el libro III para aquí (noctángulo? mortífago?) vanos intentos por ser fiel a la obra y ser cool a la vez. En ese mismo pasado pero desde un plano más personal he contado cómo el inefable Lenny Muttone propició traducciones reales y falsas ("Enrique Pótero y el Globeto Ígneo). Dan ganas de volver a hacerlo si no fuera porque ya (a 1 ó 2 días) se puede buscar en cualquier eMule o similar los libros, no sólo en inglés, sino también en Español.

La pregunta es: cuál será, el título en español del último libro? Pensemos que Hallows no es un término usado ni por el 10% de los brits-. Arriesgo algunas opciones en torno a algunas discusiones que ví por ahí:

HP y las Reliquias Mortales
HP y las Almas Mortales
HP y los Benditos Moribundos
HP y los Santos de la Muerte
HP y los Espíritus de la Muerte
HP y las Almas Malditas

En este blog el autor se juega por sus opiniones y condena a los tibios -a los que desvían recursos del estado, a los ositos programadores hermafroditas, a los que encuentran ladrillos termosellados en sus oficinas, a los que opinan que los libros se escriben solos-.

Creo, finalmente, que va a ganar "Harry Potter y las reliquias mortales" y la clave serán los Horcruxes.

Thursday, July 12, 2007

Procastination Tips

Qué es procastinar?
Es demorarse, postergar, diferir, dejar para después.
Debo admitir que soy un especialista en la materia. Lo incluiré como skill adicional en mi CV.
Atención, termino haciendo las cosas a tiempo, pero antes doy un par de saltos de derviche cósmico interesantes. En general es para asegurar haber entendido un porcentaje interesante de la cosa antes de arrancar, o al menos ésa es mi justificación.

Estoy pensando en trabajo. Estoy pensando en trabajo? No, no necesariamente. Una seducción es una procastinación ad infinitum que roza la histeria, que es la histeria en sí misma. Ocurre que en materia de trabajos los ejemplos son más evidentes.

Van como oferta a la Humanidad misma estos Procastination Tips:
  • Embarcarse en un audaz raid de formatos durante el 50% inicial de un informe. Que no te importe tanto el Qué como el Cómo.
  • La condición anterior, exacerbada: a 15 minutos de producirse un Conference Call donde el ppt debe estar más que masticado, uno se detiene en planteos del tipo "te parece bien Tahoma 12, turquesa?".
  • Sobre este mismo informe, demorar un chequeo inicial con tu EJS (Ente Jerárquico Superior). La mirada durante el Conference Call puede ser mortal, y las aclaraciones, un must: "Hem, no, no es que pensamos que vamos a resignar EBITDA".
  • Demorar una Llamada Arriba. Permitirte que esto -que es decisivo- te aparte de la concreción de un objetivo. Conformarte con hablar con el Jefe de Reciclado de Papel cuando hubieras debido llamar al CEO, y terminnar comprando papel. Caro.
  • Diferir una conversación que conduce invariablemente a una ruptura. Tanto para arriba como para abajo. En bien de qué, de mantener el status quo?
  • Excederse en la jerga como síntoma de incomunicación total ("me pasás el PxQ?"). Hay que entender que la incomunicación es otra demora en los formatos, y una forma de rehusar la pregunta del millón: "no te entiendo".
Bueno, ya pensaré en más. Un post sobre procastinación jamás puede ser exhaustivo, hay que dejar algo para después, no?

Monday, July 09, 2007

Gene Wolfe

A veces vuelvo a un viejo libro -a menudo de caminos agotados, como el de la sci-fi- y releo lo que me gustó en ellos hace años, tratando de encontrar el encanto perdido.

En esta cultura de espectadores dondo hablamos y procastinamos, donde esencialmente sólo gestionamos permisos y anuencias, leer es también una dilación; es demorarse en la antesala de uno mismo, hundirse en cavilaciones para protegerse de demonios internos que nunca llegaremos a exorcizar del todo.

Se siguen demorando, entonces, en los anaqueles aquellos libros regalados hace poco. En medio de las tardes de invierno -en medio de los feriados, e incluso de la nieve hoy (!?)- vuelvo a un viejo librito verde de Gene Wolfe, donde se acuña la noción del fin de la infancia. Algo que caseramente se define como el momento en que los nudillos empiezan a ser visibles...
"I stopped for a time to look at the books, sharing a little, forgotten garden of winter sunshine with a dry fountain. Before I had so much as opened any of the other volumes, I felt that pressure of time that is perhaps the surest indicator we have left childhood behind."

Gene Wolfe, "The shadow of Torturer" (1981)
Escrito mientras nevaba en Buenos Aires